Jonás y la ciudad

Predicador: Carlos Mendivelso

Jonás y la ciudad de Nínive es una historia que nos habla del amor y corazón de Dios en contraste con nuestro amor y corazón. En el capítulo cuatro encontramos tres cosas a este respecto:

  1. Una ciudad grande que se mueve entre justicia e injusticia, entre maldad y bondad. Una dualidad que nos obliga a tomar una posición de desprecio o de amor por la ciudad perversa.
  2. El corazón del hombre, que es insensible, tan duro que prefiere la muerte al bienestar de la ciudad perversa.
  3. El corazón de Dios, que por sobre todo quiere restaurar y salvar a la ciudad perversa .

Nuestro reto es aprender a ver nuestra ciudad con los ojos con que Dios la ve.

Iglesia y Vocación – La iglesia del Lunes

Predicador: Luis Sanín

¿Cuál es el fin, el objetivo de reunirnos el domingo? ¿Para qué nos reunimos cada semana? Luis G. Sanín nos lleva a pensar en la iglesia del lunes, en esa iglesia que fue llamada a cultivar en el mundo y no a dejarse cultivar por el mundo.

Esta iglesia del lunes tiene tres aspectos que la caracterizan y en los cuáles hay que trabajar con pasión:

  1. Es expansiva, pertenece a un reino que crece conquistando corazones, usando como arma la Palabra y el amor, y no la espada y la violencia.
  2. Es ofensiva, no es pasiva, no está atrincherada esperando el ataque espiritual del enemigo, sino que sale a conquistar corazones para el Reino de Dios.
  3. Es entrenadora, capacitadora. En ella los domingos son el día en el que los miembros se alimentan, preparan y entrenan para salir a conquistar más corazones para el Reino de Dios durante la semana, a través de las vocaciones, oficios y profesiones de cada uno.

¿Quién edifica el hogar?

Predicador: Carlos Mendivelso.

En el Salmo 127 encontramos un mensaje que nos recuerda la importancia de la familia desde la perspectiva de Las Escrituras. En este Salmo se nos recuerdan algunas verdades claves a considerar en cuanto a la familia y su relación con Dios.

  1. Dios es el que debe edificar la familia, nosotros también participamos, pero el rol central es suyo.
  2. Dios es que cuida verdaderamente a la familia, lo cuál implica un llamado a la confianza ya al descanso en Él.
  3. Dios concede a los hijos como una bendición para la familia, como rica herencia, como algo de valor.

Para limpiar el corazón

Predicador: Carlos Mendivelso