El orgullo, una bestia insaciable

Predicador: Janeth Guerrero

“Aquella persona era como el gallo,  quien pensaba que el sol salía para oírla cantar”

(G. Elliot)

En el segundo libro de los reyes, en el capítulo cinco, encontramos una historia en la que nos reflejamos, una historia que nos habla del orgullo, el manejo del poder y los poderosos. Esta es la historia de Naamán, un hombre poderoso, que estaba en la cima del poder, la fama y la riqueza, pero que tenía un problema, era leproso.

La historia de Naamán que veremos hoy nos muestra tres cosas sobre el orgullo:

  1. La clase de persona que son los orgullosos. Sus valores, su forma de tratar y ver el mundo.
  2. El trato que Dios le da a los orgullosos. Dios no se vale de los medios y recursos de los orgullosos, él obra soberanamente.
  3. La clase de personas en las que Dios convierte a los orgullosos. Dios transforma corazones orgullosos en corazones de siervos.

Un vistazo bíblico a la vocación y al trabajo

Predicador: Milton Acosta.

Mucha gente considera que el trabajo es un castigo, una maldición, pero la realidad es que el trabajo fue una responsabilidad que Dios dio al hombre antes de la caída. El trabajo fue el medio que Dios decidió que el hombre usase para sustento y desarrollo, como forma de ganarse la vida, y en última instancia como medio de glorificarle y dignificar su condición.

Hoy la predicación nos muestra varios aspectos relacionados con la vocación y el trabajo que se ven a lo largo del libro de Deuteronomio. Estos aspectos son:

  1. El trabajo y la familia. La forma como Dios, a través de la familia nos presenta un modelo para el desarrollo de vocaciones que glorifiquen a Dios.
  2. El trabajo y el descanso. Algunas pautas para desarrollar una vida con equilibrio entre estos dos factores.
  3. El trabajo y las bendiciones colectivas. El trabajo no es solamente para el beneficio individual, tiene una dimensión social y colectiva en la que también glorificamos a Dios.
  4. El culto y el trabajo. Las ofrendas, y las fiestas comunitarias en el Antiguo Testamento nos muestran que el trabajo también es un medio para bendecir a otros y participar en la adoración y celebración de las bendiciones de Dios.

El éxito verdadero

Predicador: Mauricio Borrero

¿Que es el éxito? ¿Cómo debemos medirlo en este tiempo? ¿Qué significa para la sociedad actual?Por lo general medimos el éxito por los logros alcanzados, por la riqueza acumulada o el prestigio logrado. Pero realmente la vida va más allá de lo material y económico. Por lo que el verdadero éxito no debe ser medido por cosas perecederas y muchas veces vanas. Así que debe haber una medida para éste que sea más trascendental. Y esta se encuentra en Dios mismo, en los parámetros que él fija y por lo que él quiere para nuestras vidas.

Por eso, para tener el éxito verdadero debemos crecer en:

1. Obediencia, no sólo a Dios, sino a nuestros jefes, sean buenos o malos.

2. Esfuerzo, hacer las cosas bien, con esfuerzo y perseverancia.

3. Esperanza, confiar en la recompensa de Dios.

Donde está el tesoro está el corazón

Predicador: Carlos Mendivelso

Hay un tema que afecta profundamente al hombre, que es causa de grandes conflictos en él, que éste evita mencionar en lo posible. Nos referimos al tema de las riquezas, su manejo y las luchas que genera tener o no tener dinero.

En la Biblia este es un tema que se menciona de forma muy amplia, porque como dijo el mismo Jesús en el pasaje que se estudiará hoy:

Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón.

Hoy veremos a través de las enseñanzas de Jesús, dos actitudes hacia las riquezas:

  • La del que tiene y pone su corazón en ellas.
  • La del que no tiene y pone su corazón en su ausencia.

Estas dos actitudes, tal como lo muestra Jesús, revelan que el problema no es la riqueza en sí, sino la forma como se anhelan, acumulan y usan.