Jesus y los discípulos ante la tormenta

Predicador: Carlos Mendivelso

22 Un día subió Jesús con sus discípulos a una barca.—Crucemos al otro lado del lago —les dijo.Así que partieron, 23 y mientras navegaban, él se durmió. Entonces se desató una tormenta sobre el lago, de modo que la barca comenzó a inundarse y corrían gran peligro.24 Los discípulos fueron a despertarlo.—¡Maestro, Maestro, nos vamos a ahogar! —gritaron. Él se levantó y reprendió al viento y a las olas; la tormenta se apaciguó y todo quedó tranquilo.25 —¿Dónde está la fe de ustedes? —les dijo a sus discípulos. Con temor y asombro ellos se decían unos a otros: «¿Quién es éste, que manda aun a los vientos y al agua, y le obedecen?» Lucas 8:22-25

A veces parece que la angustia con la que encaramos un problema es precisamente más grande que la dificultad en sí misma. Eso habla mucho de nuestra  fe, y ese es precisamente el tema del sermón de hoy, cómo es nuestra fe al enfrentar una crisis.

El predicador nos dice que Jesús no ofrece un viaje sin “turbulencias”, o un camino sin “piedras”, pero si asegura que llegaremos a salvo a donde él quiere llevarnos (si es que decidimos creerle y seguirlo). Él nos ofrece un plan de viaje dónde seguramente habrá tormentas, pero nos asegura que estaremos a salvo y llegaremos a destino con él.

Aunque la “tormenta” nos haga creer que Jesús está dormido, la verdad es que esto no afecta su presencia junto a nosotros ni cambia su plan de cuidarnos y llevarnos a puerto seguro. Si estás enfrentando una prueba, una crisis, una tormenta, la pregunta es ¿dónde está  puesta tu fe?, esta es la reflexión a la que nos invita el predicador hoy.

Marta y María

Predicador: Carlos Mendivelso

Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. (Luc 10:38-42)

El mensaje de hoy es muy pertinente puesto que nos habla de afán, de prioridades y de perspectivas. A través de la historia de estas dos mujeres y su encuentro con Jesús y sus discípulos se nos recuerda que:

  1. Jesús siempre es la mejor parte, y esto no es hacer o actividades, es disfrutar su presencia.
  2. Para tomar la mejor parte hay que elegir, decidir pasar tiempo con Jesús.
  3. Al igual que con María, Jesús nos extraña, tiene un anhelo de nosotros, valora nuestro esfuerzo y duro trabajo, pero siempre nos recuerda lo que es verdaderamente importante.