Hasta en las mejores familias – El legado

En nuestra cultura  hemos tenido un problema muy grande con la preocupación de que dejaremos a nuestros hijos. Hay casos muy reconocidos donde padres han sido decepcionados por el comportamiento  y decisiones de sus hijos, donde no solo afectan la familia,  a sus hogares, sino también a un país.

Hasta en las mejores familias se han visto estos casos: 1 Samuel 2:12-26 — 12 Los hijos de Elí eran unos perversos que no tomaban en cuenta al Señor. 13 La costumbre de estos sacerdotes era la siguiente: Cuando alguien ofrecía un sacrificio, el asistente del sacerdote se presentaba con un tenedor grande en la mano y, mientras se cocía la carne, 14 metía el tenedor en la olla, en el caldero, en la cacerola o en la cazuela; y el sacerdote tomaba para sí mismo todo lo que se enganchaba en el tenedor. De este modo trataban a todos los israelitas que iban a Siló. 15 Además, antes de quemarse la grasa, solía llegar el ayudante del sacerdote para decirle al que estaba por ofrecer el sacrificio: «Dame carne para el asado del sacerdote, pues no te la va a aceptar cocida, sino cruda.» 16 Y si el hombre contestaba: «Espera a que se queme la grasa, como es debido; luego podrás tomar lo que desees», el asistente replicaba: «No, dámela ahora mismo; de lo contrario, te la quito por la fuerza.» 17 Así que el pecado de estos jóvenes era gravísimo a los ojos del Señor, pues trataban con desprecio las ofrendas que le pertenecían. 18 El niño Samuel, por su parte, vestido con un *efod de lino, seguía sirviendo en la presencia del Señor. 19 Cada año su madre le hacía una pequeña túnica, y se la llevaba cuando iba con su esposo para ofrecer su sacrificio anual. 20 Elí entonces bendecía a Elcaná y a su esposa, diciendo: «Que el Señor te conceda hijos de esta mujer, a cambio del niño que ella pidió para dedicárselo al Señor.» Luego regresaban a su casa. 21 El Señor bendijo a Ana, de manera que ella concibió y dio a luz tres hijos y dos hijas. Durante ese tiempo, Samuel crecía en la presencia del Señor. 22 Elí, que ya era muy anciano, se enteró de todo lo que sus hijos le estaban haciendo al pueblo de Israel, incluso de que se acostaban con las mujeres que servían a la entrada del santuario. 23 Les dijo: «¿Por qué se comportan así? Todo el pueblo me habla de su mala conducta. 24 No, hijos míos; no es nada bueno lo que se comenta en el pueblo del Señor.25 Si alguien peca contra otra persona, Dios le servirá de árbitro; pero si peca contra el Señor, ¿quién podrá interceder por él?» No obstante, ellos no le hicieron caso a la advertencia de su padre, pues la voluntad del Señor era quitarles la vida. 26 Por su parte, el niño Samuel seguía creciendo y ganándose el aprecio del Señor y de la gente.

¿Por que honramos mas a los hijos que al Señor? El relato de esta predicación lleva a entender el rol de los padres ante los hijos.
Honrar al Señor en primer lugar, seguir los preceptos de Dios nos lleva a confrontar a los hijos, cuando estos están actuando mal delante de los ojos de Dios. Los padres deben saber que si los hijos van caminando por sendas torcidas y no hacen absolutamente nada para confrontar a sus hijos es un pecado muy grande delante del Señor, Trasciende a la falta de amor.

Hasta en las mejores familias – Hijos perdidos

Predicador: Carlos Mendivelso

Los padres de Jesús subían todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió doce años, fueron allá según era la costumbre. Terminada la fiesta, emprendieron el viaje de regreso, pero el niño Jesús se había quedado en Jerusalén, sin que sus padres se dieran cuenta. Ellos, pensando que él estaba entre el grupo de viajeros, hicieron un día de camino mientras lo buscaban entre los parientes y conocidos. Al no encontrarlo, volvieron a Jerusalén en busca de él.Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían se asombraban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando lo vieron sus padres, se quedaron admirados.

—Hijo, ¿por qué te has portado así con nosotros? —le dijo su madre—. ¡Mira que tu padre y yo te hemos estado buscando angustiados!

—¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que tengo que estar en la casa de mi Padre?

Pero ellos no entendieron lo que les decía.

Así que Jesús bajó con sus padres a Nazaret y vivió sujeto a ellos. Pero su madre conservaba todas estas cosas en el corazón. Jesús siguió creciendo en sabiduría y estatura, y cada vez más gozaba del favor de Dios y de toda la gente. (Lucas 2.41-52).

¿Alguna vez te perdiste cuando niño?

El relato que se nos trae en esta predicación nos llama la atención sobre la niñez, y nos recuerda que hoy un niño se puede perder en su casa, en medio de las redes sociales, la tecnología y las relaciones.

Hasta en las mejores familias – Solteros y Casados

Predicador: Carlos Mendivelso

“Paso ahora a los asuntos que me plantearon por escrito: «Es mejor no tener relaciones sexuales.» Pero en vista de tanta inmoralidad, cada hombre debe tener su propia esposa, y cada mujer su propio esposo. El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo. La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa”.                                                                                        NVI  1 Cor 7:1-4

Son dos cosas que menciona el texto: Matrimonio y Soltería, ambos comunes en nuestra iglesia.

Corinto estaba pasando por un problema de inmoralidad sexual… era un asunto de ciudad… la inmoralidad sexual había permeado la cultura de una generación; de allí el “tono” de Pablo en su carta, cuando habla de “inmoralidad” se refiere al mismo término que da origen a la palabra pornografía – por eso Pablo insiste en que cada uno se quede como está, no a “medias tintas” con relaciones “pasajeras” o de “rato” para los solteros, sin dejar de advertir  que el matrimonio también es santo, pero ¡¡¡CUIDADO!!! que no se debe poner por encima de Dios. Cuidado con idolatrar el matrimonio es el mensaje para los casados.

Finalmente Pablo dice a casados y solteros que “nos queda poco tiempo” (Verso 29) porque Cristo viene pronto. La pregunta es ¿Que sabes tu cuando viene el Señor?, ¿Cómo estás viviendo?, ¿Está Dios por encima de tu matrimonio? o ¿Por encima de tu independencia y libertad como soltero?

El fin de la soltería o del matrimonio no es más que el de glorificar a Dios, soltero, casado, viudo o separado YA ESTÁS COMPLETO EN CRISTO y en ello se nos ha concedido el privilegio de glorificarle. Cada uno ya tiene una relación no hay nada más que haga falta para estar completo, vive intensamente de tu  relación con Dios.

La iglesia

Predicador: Carlos Mendivelso