Cuando Jesús viene a casa: la cena que lo cambió todo

Predicador: Carlos Mendivelso.

Texto: Lucas 22.1-32.

Cuando llegó la hora, se sentó a la mesa, y con El los apóstoles, y les dijo: Intensamente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer; porque os digo que nunca más volveré a comerla hasta que se cumpla en el reino de Dios. (Luc. 22.14-16, LBLA).

 

El significado de la Pascua, reflejado en la santa cena, es Jesús presentándose como el cordero, el salvador, es el recuerdo del éxodo que nos da la libertad del pecado.

Y esta libertad nos permite contar nueva historia sobre nuestras vidas, y es solamente en Jesús que podemos comprender toda la historia.

Jesús nos enseña un nuevo diseño de familia, de comunidad. En esta nueva familia se tiene la sangre del cordero. Él nos muestra que esta familia es trascendental, es eterna. Es la familia de los hermanos en fe. Esta comunidad es diferente en sus valores y prioridades, en ella el que se ve como mayor debe comportarse como el menor y el que manda como el que sirve, este es el reino que Jesús nos deja.

¿Nos cuesta relacionarnos con otros hermanos en la comunidad?

cada uno de nosotros tenemos una idea distinta de comunidad, según nuestros propios ideales. Pero la idea que realmente vale la pena es la que Jesús mismo modelo ante nosotros, la de una comunidad en la que él siempre está en medio de las relaciones.

Por eso, la santa cena es el recordatorio de lo que Jesús quiere para nosotros como comunidad, que en todo momento tengamos intimidad y comunión, no solo con él, sino a través de él con los demás.

Cuando Jesús viene a casa: la mente del legalista

Predicador: Mauricio Borrero

—¿Está permitido o no sanar en sábado? (Lucas 14.1)

 

¿En qué fundamentas tu fe?¿En un conjunto de reglas, normas o prohibiciones? ¿El diezmo es para que te vaya bien o para agradecer a Dios por su provisión? La respuesta a interrogantes como esta es clave para determinar si nuestro acercamiento a Dios en fe es legalista o no.

En esta predica se contrasta el legalismo del hombre con la gracia de Dios.

¿Cuál legalismo? Ese que es un celo mal dirigido, que enfatiza la letra y se olvida del autor de la letra,  que es autojustificado, que crea una agenda propia y que no se somete a la voluntad de Dios en nombre de Dios.

Este legalismo que nace del corazón del hombre que en su tendencia pecaminosa crea falsas verdades que van determinando su carácter hasta que se convierte en un problema del corazón que lo hace su esclavo.

Cuando Jesús viene a casa: el amor del perdonado

Predicador: Ronald Orozco

Por esto te digo: si ella ha amado mucho, es que sus muchos pecados le han sido perdonados. Pero a quien poco se le perdona, poco ama. (Lucas 7.47)

El mensaje de hoy nos lleva a una reunión en una casa, al seno de un hogar al que llegó Jesús para confrontarnos sobre las bases de nuestro amor por él. Entre los muchos personajes de este relato, además de Jesús mismo, resaltan dos. Simón, el dueño de la casa, y una mujer anónima, considerada pecadora y que pese a no ser invitada entró en la casa en una acto de osadía y amor por Jesús, su salvador.

Cuando Jesús llega a casa nos confronta con la dura realidad de ser deudores de una deuda que no podemos pagar. Y cuando nos muestra que solo su amor paga la deuda nos confronta con la dura interrogante: ¿Cuánto amas a Jesús?

Cuando Jesus viene a casa: Sanando paralíticos

Predicador: Carlos Mendivelso

“Unos días después, cuando Jesús entró de nuevo en Capernaúm, corrió la voz de que estaba en casa. Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera frente a la puerta mientras él les predicaba la palabra.”   NVI. Marcos 2:1-2

¿Que pasa cuando Jesús viene a tu casa? Esa es la pregunta con la que el predicador abre el sermón de este día.

Este episodio nos enseña sobre la llegada del reino de Dios. Ha llegado tan cerca que ahora está en la sala de una casa, ¡si! Jesús está predicando en una casa cuando de repente el techo se abre, y desciende un paralítico (al estilo misión imposible). Muchos esperaban que primero que Jesús sanara al paralítico, pero no fue así, primero Jesús le da un regalo mayor: perdona sus pecados.

Gloria a Dios si hoy sales, no sanado, sino perdonado. Lo más importante de esta historia no es precisamente el milagro de sanidad  con el  paralítico, sino  el milagro de perdón de pecados que ocurrió allí; más que sanidad ¡AHORA TIENE A JESÚS! Tener a Jesús es suficiente. No venimos por un milagro, venimos a encontrarle a él, el único capaz de perdonar nuestros pecados, de sanar nuestra “parálisis espiritual”.