Pese a todo, confía en Dios

Predicador: Ronald Orozco

Entonces Job respondió al Señor, y dijo:

Yo sé que tú puedes hacer todas las cosas, y que ningún propósito tuyo puede ser estorbado. “¿Quién es éste que oculta el consejo sin entendimiento?” Por tanto, he declarado lo que no comprendía,
cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no sabía. “Escucha ahora, y hablaré; te preguntaré y tú me instruirás.” He sabido de ti sólo de oídas, pero ahora mis ojos te ven. Por eso me retracto, y me arrepiento en polvo y ceniza. (Job 42)

El libro de Job nos muestra un camino muy real y crudo sobre la prueba, el quebranto, el dolor y nuestra relación con Dios. En Job se nos revela la fe verdadera, la que confía en Dios a pesar de las circunstancias. La fe que reconoce que Dios es bueno y bondadoso aún cuando lo hemos perdido todo.

Job reconoce a Dios como soberano, bueno y amoroso cuando aún está viviendo el absurdo quebranto en el que lo perdió todo, su invitación es a reconocer a Dios, su amor y bondad sin importar lo que estemos viviendo, por muy duro que esto sea.

Venimos a Adorarle

Predicador: Carlos Mendivelso

 Después de que Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos sabios procedentes del Oriente.—¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? —preguntaron—. Vimos levantarse[b] su estrella y hemos venido a adorarlo.Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Así que convocó de entre el pueblo a todos los jefes de los sacerdotes y *maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el *Cristo. —En Belén de Judea —le respondieron—, porque esto es lo que ha escrito el profeta: »“Pero tú, Belén, en la tierra de Judá,    de ninguna manera eres la menor entre los principales de Judá; porque de ti saldrá un príncipe que será el pastor de mi pueblo Israel.” Luego Herodes llamó en secreto a los sabios y se enteró por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella. Los envió a Belén y les dijo: —Vayan e infórmense bien de ese niño y, tan pronto como lo encuentren, avísenme para que yo también vaya y lo adore. Después de oír al rey, siguieron su camino, y sucedió que la estrella que habían visto levantarse iba delante de ellos hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. 10 Al ver la estrella, se llenaron de alegría. 11 Cuando llegaron a la casa, vieron al niño con María, su madre; y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le presentaron como regalos oro, incienso y mirra. 12 Entonces, advertidos en sueños de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
Mateo 2: 1-12 NVI

No temas, Dios está contigo!

Predicador: Carlos Mendivelso

26 A los seis meses, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea, 27 a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba José, descendiente de David. La virgen se llamaba María. 28 El ángel se acercó a ella y le dijo: —¡Te saludo,[a] tú que has recibido el favor de Dios! El Señor está contigo. 29 Ante estas palabras, María se perturbó, y se preguntaba qué podría significar este saludo. 30 —No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor —le dijo el ángel—. 31 Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. 32 Él será un gran hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios el Señor le dará el trono de su padre David, 33 y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin. 34 —¿Cómo podrá suceder esto —le preguntó María al ángel—, puesto que soy virgen? 35 —El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios. 36 También tu parienta Elisabet va a tener un hijo en su vejez; de hecho, la que decían que era estéril ya está en el sexto mes de embarazo. 37 Porque para Dios no hay nada imposible. 38 —Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has dicho. Con esto, el ángel la dejó.
Lucas 1: 26-38 – NVI

¿Tu a qué le temes?… Dios sabe lo que el temor hace con sus hijos, las consecuencias del temor son nefastas; temor a la soledad, al fracaso, a la pobreza, al rechazo… cualquiera que sea… Sólo Dios basta, pues el Señor está contigo!, NO TEMAS!.

Muchos de nuestros temores tienen que ver con nuestro futuro, o con lo  creemos de él, pero aquellos que estamos en Cristo, quienes celebramos el regalo máximo de esta Navidad, (Cristo mismo, un salvador que nos dió vida eterna) entendemos que la Presencia de Dios es suficiente para echar fuera todo temor, estamos tranquilos porque su Plan es perfecto y su Propósito se cumple…“porque para Dios no hay nada imposible!” . Que el temor no te ponga de rodillas, al tratar de superarlo  en tus propias fuerzas pues sólo Dios basta para no temer!.

El mejor regalo para navidad

Predicador: Carlos Mendivelso

En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados, en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia. En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados! Y en unión con Cristo Jesús, Dios nos resucitó y nos hizo sentar con él en las regiones celestiales, para mostrar en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia, que por su bondad derramó sobre nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. Por lo tanto, recuerden ustedes los gentiles de nacimiento —los que son llamados «incircuncisos» por aquellos que se llaman «de la circuncisión», la cual se hace en el cuerpo por mano humana—, recuerden que en ese entonces ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, a ustedes que antes estaban lejos, Dios los ha acercado mediante la sangre de Cristo. (Efesios 2.1-13)

¿Cuál es el mejor regalo que te han hecho? ¿Recuerdas algún gran regalo recibido en esta fecha? ¿Qué recuerdos te trae la navidad? y es que esta es una fecha de regalos y recuerdos.

Hay dos cosas debemos tener presente según Pablo, en primer lugar, el recuerdo de lo que antes éramos y en lo que vivíamos, antes estábamos muertos, con “olor a morgue”, muerte que viene como resultado de seguir sus corrientes. Porque la realidad es que todo lo que él nos ofrece nos llevará tarde o temprano a la muerte por causa de esa terrible realidad que es el pecado.

En segundo lugar, está un regalo que nos motiva a perseverar y a sentirnos agradecidos en este diciembre, porque Dios nos ha dado el mejor de todos los regalos posibles.

Este recuerdo, y este regalo de parte de Dios son el mejor motivo para celebrar la navidad. He aquí tres razones para hacerlo a la luz de este mensaje:

  1. Aunque vivimos en un mundo de muerte, y estuvimos muertos, eso puede ser historia gracias a Cristo.
  2. Dios por amor y misericordia nos puede dar vida, en contraste con lo que ofrece el mundo. Somos salvos en Cristo por medio de su gracia.
  3. Esta salvación, que es gratis para nosotros, tuvo un alto precio en la persona de Cristo, el hijo de Dios. Por esto, nosotros no podemos hacer obras de salvación que le retribuyan a Dios.