Hasta en las mejores familias – La bendición más grande

Predicador: Janeth Guerrero

En el corazón de los colombianos hay un anhelo de familia, conformada por papá, mamá y hermanos.

Cerrando esta serie de hasta en las mejores familias, estudiaremos una familia pilar de la fe, esta familia conformada por Isaac, Rebeca, Jacob y Esaú.

 

 

Para iniciar el año

Predicador: Luis Eduardo Ramírez
Empezamos siempre un nuevo año hablando de propósitos, de esas cosas que queremos hacer y que muchas veces causan tensión y desaliento ante la imposibilidad o dificultad que nos presentan, porque la mayoría de las veces estos propósitos descansan en nuestras fuerzas y capacidades.

La invitación en este mensaje es a ver lo que Dios quiere darnos en el inicio del año. Y para esto, Luis Eduardo Ramírez nos lleva a los propósitos que presenta el rey David, cuando le presenta el plan de construcción del templo a su hijo Salomón en 1 de Crónicas 28, que en cierto modo es una situación de reto e incertidumbre similar a la que vivimos al inicio de cada año.

Al leer este capítulo completo no es difícil imaginarse a Salomón con miedo ante el reto e incertidumbre que se le presenta. De sus padres ha recibido una gran responsabilidad, la construcción del templo del Dios todopoderoso. Por eso su padre lo afirma en cuatro cosas que le ayudarán a enfrentar ese temor:

  1. David le da una nueva perspectiva de la realidad, una perspectiva que revoluciona la forma como Salomón enfrenta y ve la vida. Le muestra que aunque él vea corto, Dios lo hace al infinito. Le pide a su hijo que mire el nuevo reto desde la perspectiva de Dios.
  2. David le da provisión a Salomón. Le da en abundancia, en detalle y con un alto precio.
  3. David le da buenos consejos a su hijo, basados en su relación y conocimiento de Dios. Estos consejos son valiosos por estar cimentados en dos grandes bases, primero, un profundo conocimiento y relación con Dios; y segundo, en el testimonio personal de vivir en ese conocimiento y relación con Dios.
  4. Por último, David pide bendición para su hijo Salomón. David motiva a su hijo a buscar los propósitos de Dios antes que los suyos propios y a depender de Él.