Esperar con esperanza

Ahora bien, en Jerusalén había un hombre llamado Simeón, que era justo y devoto, y aguardaba con esperanza la redención de Israel.  NVI Lucas 2:25

Predicador: Diego Cardona

Acabamos de terminar el año, y durante este esperamos muchas cosas: cambios en nosotros, en los hijos o en otras personas, tal vez en nuestro carácter o en el trabajo, o quizás en el plano espiritual. Y es probable que estos cambios no llegaron. Sin embargo, ante cada nuevo año nos preguntamos ¿Qué podemos esperar de él? Este mensaje nos habla sobre la espera del cristiano, la espera que para un personaje llamado Simeón se describe como aguardar con esperanza.

Esperar es algo que se puede hacer de diferentes formas y con diferentes actitudes, y esto es lo que hace la diferencia entre una espera con esperanza o desastres personales. Simeón, el personaje en el cuál se centra este mensaje, esperó durante toda su vida el cumplimiento de una promesa dada personalmente por Dios. Su esperanza estaba fundamentada en las Escrituras por un lado, y por otro, en una promesa única y personal: que no moriría sin antes ver al Cristo del Señor.

En este mensaje vamos a contemplar en primer lugar a Simeón como ejemplo de un creyente que espera con confianza en Dios, y en segundo lugar vamos a ver cuatro claves para aprender a transformar nuestra espera en esperanza.

¿Que vemos en Simeón?

Lo primero que vemos es su actitud ante el paso del tiempo, él esperó toda su vida. Entendió que no esperaba según su tiempo, sino según el tiempo de Dios, el Kairos, que es el momento escogido por Dios en su soberanía, y que nosotros no podemos medir, anticipar o predecir. Lo segundo que vemos es que esperaba basado en algo profundo y personal, una promesa individual: no moriría sin antes ver al Cristo del Señor. Sin embargo, esa promesa no tiene que ver con su historia propia, o su provecho personal. Esa promesa tan especial no estaba limitada a su propia historia, sino que pertenecía a la gran historia de Dios en medio de las pequeñas historias de los hombres. No era una esperanza egocéntrica sino teocéntrica. Y en tercer lugar, aunque él solo cargó a un bebé, y no vio lo que sería en el futuro ni vio sus obras maravillosas, declaró que su espera había sido satisfecha. La razón de esto es porque su esperar fue en Dios, el cimiento de su esperanza era Dios mismo.

Las cuatro claves para transformar la espera en aguardar con esperanza, según lo que vemos en Simeón son:

  1. Vivir sometido a la Palabra de Dios en sus dos dimensiones. La dimensión de la Palabra universal, declarada en las Escrituras. Y la dimensión de la palabra personal, individual, que nos guía.
  2. Vivir movidos por el Espíritu Santo, guiados, llevados hacia Jesús mismo.
  3. Vivir siendo adoradores, presentándonos ante Dios en el nombre de Jesús. Como Simeón, adorar contemplando a Jesús.
  4. Vivir con propósito, cumpliendo la misión cristiana. Los que esperan en Dios buscan ser bendición a otros.

La conclusión final: Aguardar con esperanza nos lleva a mirar el evangelio, que es el encuentro con alguien perfecto que transforma nuestra espera en esperanza. Y al encontramos con el evangelio, debemos vivir en él, en la Palabra, en el espíritu, en adoración y con propósito.

La sexualidad según proverbios

Predicador. Diego Cardona

Hijo mío, pon atención a mi sabiduría y presta oído a mi buen juicio, para que al hablar mantengas la discreción y retengas el conocimiento. De los labios de la adúltera fluye miel; su lengua es más suave que el aceite. Pero al fin resulta más amarga que la hiel y más cortante que una espada de dos filos. Sus pies descienden hasta la muerte; sus pasos van derecho al sepulcro. No toma ella en cuenta el camino de la vida; sus sendas son torcidas, y ella no lo reconoce. Proverbios. 5:1-6

En este episodio, el predicador explica e introduce la perspectiva de proverbios acerca de la sexualidad, y explica que además de ser un tema complejo, es un ídolo de nuestra generación, sin ir muy lejos, basta con observar los medios de comunicación y el énfasis que se le da particularmente al placer de éste y no a la moral o su dirección bajo el precepto de Dios; por otro lado los ídolos son más grande que nosotros, y estarìamos equivocados en pretender luchas contar ellos en nuestras fuerzas, sólo alguien más grande puede derrotarle, y esa es nuestra esperanza en Cristo. En este sentido, el predicador ilustra de manera pragmática en 3 palabras, la sexualidad según proverbios conforme al temor de Dios: Camino, controversia y campo de entrenamiento…

  • La sexualidad es un Camino: (Prov. 2:12, 5:5-6) – La sexualidad es un camino, que puede llevarte a la muerte o a la vida, a una familia o a un vicio. ¿Hacia donde te encamina la sexualidad?, ¿Te ayuda a construir familia, afirma tu matrimonio? y si eres soltero, ¿te esta encaminando para afirmar tu pacto con Dios?, o por el contrario ¿sólo te encamina el placer?

  • La sexualidad es una Controversia: (Prov. 2:16, 7:21)- Y esto tiene que ver particularmente con el argumento moderno que tiene el mundo sobre el sexo y su disfrute, sobre su señalamiento a la búsqueda de placer y a la trivialización del pecado y la moral. Es un discurso que pretende justificar el pecado, y del cual debemos estar alertas porque es engañoso, de allí su controversia con el argumento bíblico, la controversia de una discusión moral que se ha perdido y se ha vuelto técnica: nuestra sociedad se habituó a enseñar a usar un condón o una pastilla de planificación en lugar de enseñar el disfrute de la sexualidad conforme al precepto de Dios que construye familia y no se basa en el placer.

  • La sexualidad es un campo de entrenamiento: La sexualidad es un territorio para afirmar nuestra moral, y es necesario aprender a manejar la tentación, a prevenir situaciones que nos “encaminen” a pecado y encontramos la oportunidad de ser restaurados en Cristo por la manera en la que hemos manejado esta área de nuestra vida.

No esperes el momento de la tentación para decidir ser fiel a Dios, esa decisión se TOMA ANTES!!!, y es una decisión que proviene del temor a Dios, de doblegar mi voluntad y mi deseo por amarle y serle fiel, y oramos a nuestro señor Jesucristo para que la sexualidad no sea un ídolo ni un “barril sin fondo” en el que se busque saciar los vacíos del alma, si no por el contrario que sea un deleite para construir vida y familia, para afirmar matrimonios y nuestro pacto a Dios.

Enseñando el Temor de Dios a nuestros hijos (Continuación)

 Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará.

Proverbios 22:6

Predicador: Diego Cardona.

Este episodio es la segunda parte del mensaje del 02 de octubre sobre el temor de Dios, y continúa explicando cómo pasar a nuestros hijos “de un temor a otro”; el Pastor Diego Cardona inicia con la siguiente pregunta: ¿Con respecto a la disciplina que usted recibió, y la disciplina que usted da a sus hijos, qué diferencias observa?

… Somos testigos que la situación ha cambiado, acompañamos a nuestros hijos para que aprendan cómo cuidar su vida, cómo enfrentar la realidad, les ayudamos a entender su pecado y sobre todo cómo entender el temor de Dios cuando nos encontramos con Èl.

Nuestra misión para levantar a nuestros hijos en el temor de Dios, es ayudarles a entender a través de la disciplina, el evangelio de nuestros señor Jesucristo; y es allí donde comprenden la condición de pecado de la humanidad (de la cual no están exentos), se evidencia la necesidad de PERDON, que cada pecado trae consigo una consecuencia y que necesitamos la redención de Jesus para acercarnos a Dios… y este debe ser el legado para nuestro hijos, cómo lo dice el cantautor Santiago Benavides: “Lo mejor que le puedo dejar a mis hijos, es el temor a Dios”, y no cómo lo entendimos de nuestros padres:“mijo, lo mejor que te puedo dejar es una buena educación”… Antes de tener el mundo poblado de buenos “pensantes”, procuremos con diligencia, mediante el ejemplo y amor de cristo, afirmar a nuestros hijos en el temor del Señor.

Haz clic aquí para ver el video de Oración por mis hijos – Santiago Benavides

Estas fueron las notas del  predicador:

crianza Cristiana según ProverbiosDisciplina en la crianza bosquejo

Pobreza y riqueza en el libro de proverbios

“Sobre toda cosa guardada, Guarda tu corazón; Porque de él mana la vida” Proverbios 4:23

En los textos mencionados en este podcast, el predicador nos muestra el poder corruptor de la pobreza y de la riqueza,  explica que un corazón puede corromperse con y sin dinero, y sustenta que el mayor de los males es el amor al mismo, aclarando que no es el dinero como tal una enfermedad corruptora, pero el llegar a amarlo sí, por ello como dice proverbios: Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida.

En este episodio, se exponen las causas de la pobreza y de la riqueza según proverbios.

Causas de la pobreza: negligencia, pereza, afán, inmisericordia,  injusticia, ambición, no escuchar concejo.

Causas de la riqueza: diligencia, tener misericordia, dar de lo que Dios ha dado, administración sabia y responsable, ser Justo.

En resumen, el temor de Dios nos protege frente a la corrupción y el poder corruptor de la pobreza y de la riqueza; siempre y cuando entreguemos a la cobertura de Dios estas 4 cosas:

  1. No se trata de preguntarnos con qué “voy a comer”, o con qué
    “voy hacer realidad mi sueño”, sino con quien (Dios)
  2. No se trata de cuanto “necesito para hacer realidad mi sueño” o cuanto “es suficiente para ser feliz”,  sino de para qué (para el propósito de Dios).
  3. No se trata de lo que puedo hacer con lo que Dios me ha dado (talentos, bienes, riquezas, amigos) sino de lo que tengo que hacer (para cumplir su voluntad).
  4. No se trata de lo que a “mí me gusta”, sino de lo que le  gusta a Él.

Dios nos dará los recursos necesarios, las  riquezas que hagan falta a fin de hacer su voluntad, para cumplir su propósito,  y nos ordena hacerlo conforme a sus instrucciones y no a nuestro criterio.

En este vinculo encontrarás las dispositivas que se usaron para ilustrar el mensaje: Presentación Pobreza y Riqueza en Prov

“Pedimos a Dios que este mensaje ministre tu vida y puedas compartirlo con los tuyos, estás sólo a un clic  de hacerlo: visita http://predicasdelredil.org/?p=53   y compártelo en tu facebook, twitter reenvíalo por correo”