La Biblia para cada pueblo

Predicador: Carlos Mendivelso

Después de esto miré, y vi una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos. Y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. Y todos los ángeles estaban de pie alrededor del trono y alrededor de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, y cayeron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: ¡Amén! La bendición, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, el honor, el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Este mensaje del pastor Carlos, nos hace pensar en el mensaje de esperanza, en el lenguaje del evangelio. Un lenguaje que va más allá de los idiomas, culturas, sociedades y el tiempo mismo.

Notas:

1) El video al inicio del mensaje se puede ver en el siguiente link:

http://www.youtube.com/watch?v=vg5qDljEw7Q

2) El video que se mostró al final del mensaje se puede ver en la siguiente linkÑ

http://www.youtube.com/watch?v=eYlfKiSZRvA

La comisión de Jesus a sus discípulos

Predicador: Calos Mendivelso

Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había señalado. Cuando le vieron, le adoraron; mas algunos dudaron. Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. (Mateo 28.16-20 LBLA)

Estas son de la últimas palabras de Jesús a sus discípulos, ellas expresan su voluntad para su iglesia, para el cuerpo de creyentes en general, pero también para sus discípulos en particular.

Esta última voluntad del Señor, la Gran Comisión a sus discípulos, y que nos incluye a nosotros como iglesia hoy, descansa sobre tres fundamentos que nos retan como iglesia a la obediencia y el fiel cumplimiento. Estos fundamentos son: 1) la autoridad de Jesús, 2) su mandato y 3) la seguridad de su presencia.