El Espíritu Santo: ¿qué hace y cómo lo hace?

Predicador: Carlos Mendiverso

Fecha: 06 de abril

Un mensaje precioso

Predicador: Mauricio Borrero

Y viniendo a Él como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Dios, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

El mundo que nos rodea siempre está intentando seducirnos, atraparnos en su maquinaria y hacer que vivamos según sus reglas. Para el creyente en Cristo, esta presión es más fuerte aún por cuanto los valores del mundo van por lo general en contra de la fe.

Ante este panorama un creyente puede hacer tres cosas: 1) Acercarse a Dios para buscar la comunión con Él, 2) alejarse de Dios para vivir en indiferencia hacia la fe, o lo que es peor, 3) querer vivir entre lo santo y lo profano.

Es debido a esta terrible lucha de fe, que el apóstol Pedro envía este mensaje a una iglesia afligida, a la que le recuerda tres verdades de la Palabra de Dios:

  1. Jesús es la piedra preciosa, desechada por muchos, pero escogida por Dios.
  2. Somos un pueblo precioso, escogido por Dios en Cristo.
  3. Tenemos un llamado precioso, ser portadores de palabras de esperanza.

Cómo sacar provecho a los problemas

Predicador: Dan S.

 

“Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada. Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie. Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace. El hermano de condición humilde debe sentirse orgulloso de su alta dignidad, y el rico, de su humilde condición. El rico pasará como la flor del campo. El sol, cuando sale, seca la planta con su calor abrasador. A ésta se le cae la flor y pierde su belleza. Así se marchitará también el rico en todas sus empresas. Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo amén.” (Santiago 1:2-12  NVI).

 

Todos tenemos problemas, y los mismos llegan sin avisar, en el momento menos oportuno, de manera que no podemos evitar. Así  lo explica nuestro predicador invitado, que también nos dice que los problemas tienen su variedad: unos sencillos, otros muy complejos,  pero para quienes tenemos a Cristo, todos tienen un propósito; ellos prueban nuestra fe, así como se refina el oro y la plata, y por otra parte fortalecen nuestra paciencia al enfrentarlos. Ellos forman nuestro carácter como el de Cristo.

La promesa en medio de la desesperanza

Predicador: Luis Eduardo Ramirez

Saray, la esposa de Abram, no le había dado hijos. Pero como tenía una esclava egipcia llamada Agar, Saray le dijo a Abram:  —El Señor me ha hecho estéril. Por lo tanto, ve y acuéstate con mi esclava Agar. Tal vez por medio de ella podré tener hijos.  Abram aceptó la propuesta que le hizo Saray.Entonces ella tomó a Agar, la esclava egipcia, y se la entregó a Abram como mujer. Esto ocurrió cuando ya hacía diez años que Abram vivía en Canaán. Abram tuvo relaciones con Agar, y ella concibió un hijo. Al darse cuenta Agar de que estaba embarazada, comenzó a mirar con desprecio a su dueña.Entonces Saray le dijo a Abram: —¡Tú tienes la culpa de mi afrenta! Yo puse a mi esclava en tus brazos, y ahora que se ve embarazada me mira con desprecio. ¡Que el Señor juzgue entre tú y yo!

—Tu esclava está en tus manos —contestó Abram—; haz con ella lo que bien te parezca.Y de tal manera comenzó Saray a maltratar a Agar, que ésta huyó al desierto. Allí, junto a un manantial que está en el camino a la región de Sur, la encontró el ángel del Señor  y le preguntó:  —Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y a dónde vas? —Estoy huyendo de mi dueña Saray —respondió ella.
—Vuelve junto a ella y sométete a su autoridad —le dijo el ángel—. De tal manera multiplicaré tu descendencia, que no se podrá contar. »Estás embarazada, y darás a luz un hijo, y le pondrás por *nombre Ismael,porque el Señor ha escuchado tu aflicción. Será un hombre indómito como asno salvaje.Luchará contra todos, y todos lucharán contra él; y vivirá en conflicto con todos sus hermanos.  Como el Señor le había hablado, Agar le puso por nombre «El Dios que me ve»,pues se decía: «Ahora he visto alque me ve.» Por eso también el pozo que está entre Cades y Béred se conoce con el nombre de «Pozo del Viviente que me ve». Agar le dio a Abram un hijo, a quien Abram llamó Ismael. Abram tenía ochenta y seis años cuando nació Ismael.
                                                                                                            Genesis 16:1-15 NVI

Cuando Jesús viene a casa: la cena que lo cambió todo

Predicador: Carlos Mendivelso.

Texto: Lucas 22.1-32.

Cuando llegó la hora, se sentó a la mesa, y con El los apóstoles, y les dijo: Intensamente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer; porque os digo que nunca más volveré a comerla hasta que se cumpla en el reino de Dios. (Luc. 22.14-16, LBLA).

 

El significado de la Pascua, reflejado en la santa cena, es Jesús presentándose como el cordero, el salvador, es el recuerdo del éxodo que nos da la libertad del pecado.

Y esta libertad nos permite contar nueva historia sobre nuestras vidas, y es solamente en Jesús que podemos comprender toda la historia.

Jesús nos enseña un nuevo diseño de familia, de comunidad. En esta nueva familia se tiene la sangre del cordero. Él nos muestra que esta familia es trascendental, es eterna. Es la familia de los hermanos en fe. Esta comunidad es diferente en sus valores y prioridades, en ella el que se ve como mayor debe comportarse como el menor y el que manda como el que sirve, este es el reino que Jesús nos deja.

¿Nos cuesta relacionarnos con otros hermanos en la comunidad?

cada uno de nosotros tenemos una idea distinta de comunidad, según nuestros propios ideales. Pero la idea que realmente vale la pena es la que Jesús mismo modelo ante nosotros, la de una comunidad en la que él siempre está en medio de las relaciones.

Por eso, la santa cena es el recordatorio de lo que Jesús quiere para nosotros como comunidad, que en todo momento tengamos intimidad y comunión, no solo con él, sino a través de él con los demás.

Cuando Jesús viene a casa: la mente del legalista

Predicador: Mauricio Borrero

—¿Está permitido o no sanar en sábado? (Lucas 14.1)

 

¿En qué fundamentas tu fe?¿En un conjunto de reglas, normas o prohibiciones? ¿El diezmo es para que te vaya bien o para agradecer a Dios por su provisión? La respuesta a interrogantes como esta es clave para determinar si nuestro acercamiento a Dios en fe es legalista o no.

En esta predica se contrasta el legalismo del hombre con la gracia de Dios.

¿Cuál legalismo? Ese que es un celo mal dirigido, que enfatiza la letra y se olvida del autor de la letra,  que es autojustificado, que crea una agenda propia y que no se somete a la voluntad de Dios en nombre de Dios.

Este legalismo que nace del corazón del hombre que en su tendencia pecaminosa crea falsas verdades que van determinando su carácter hasta que se convierte en un problema del corazón que lo hace su esclavo.

Cuando Jesus viene a casa: Sanando paralíticos

Predicador: Carlos Mendivelso

“Unos días después, cuando Jesús entró de nuevo en Capernaúm, corrió la voz de que estaba en casa. Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera frente a la puerta mientras él les predicaba la palabra.”   NVI. Marcos 2:1-2

¿Que pasa cuando Jesús viene a tu casa? Esa es la pregunta con la que el predicador abre el sermón de este día.

Este episodio nos enseña sobre la llegada del reino de Dios. Ha llegado tan cerca que ahora está en la sala de una casa, ¡si! Jesús está predicando en una casa cuando de repente el techo se abre, y desciende un paralítico (al estilo misión imposible). Muchos esperaban que primero que Jesús sanara al paralítico, pero no fue así, primero Jesús le da un regalo mayor: perdona sus pecados.

Gloria a Dios si hoy sales, no sanado, sino perdonado. Lo más importante de esta historia no es precisamente el milagro de sanidad  con el  paralítico, sino  el milagro de perdón de pecados que ocurrió allí; más que sanidad ¡AHORA TIENE A JESÚS! Tener a Jesús es suficiente. No venimos por un milagro, venimos a encontrarle a él, el único capaz de perdonar nuestros pecados, de sanar nuestra “parálisis espiritual”.

Jesus y los discípulos ante la tormenta

Predicador: Carlos Mendivelso

22 Un día subió Jesús con sus discípulos a una barca.—Crucemos al otro lado del lago —les dijo.Así que partieron, 23 y mientras navegaban, él se durmió. Entonces se desató una tormenta sobre el lago, de modo que la barca comenzó a inundarse y corrían gran peligro.24 Los discípulos fueron a despertarlo.—¡Maestro, Maestro, nos vamos a ahogar! —gritaron. Él se levantó y reprendió al viento y a las olas; la tormenta se apaciguó y todo quedó tranquilo.25 —¿Dónde está la fe de ustedes? —les dijo a sus discípulos. Con temor y asombro ellos se decían unos a otros: «¿Quién es éste, que manda aun a los vientos y al agua, y le obedecen?» Lucas 8:22-25

A veces parece que la angustia con la que encaramos un problema es precisamente más grande que la dificultad en sí misma. Eso habla mucho de nuestra  fe, y ese es precisamente el tema del sermón de hoy, cómo es nuestra fe al enfrentar una crisis.

El predicador nos dice que Jesús no ofrece un viaje sin “turbulencias”, o un camino sin “piedras”, pero si asegura que llegaremos a salvo a donde él quiere llevarnos (si es que decidimos creerle y seguirlo). Él nos ofrece un plan de viaje dónde seguramente habrá tormentas, pero nos asegura que estaremos a salvo y llegaremos a destino con él.

Aunque la “tormenta” nos haga creer que Jesús está dormido, la verdad es que esto no afecta su presencia junto a nosotros ni cambia su plan de cuidarnos y llevarnos a puerto seguro. Si estás enfrentando una prueba, una crisis, una tormenta, la pregunta es ¿dónde está  puesta tu fe?, esta es la reflexión a la que nos invita el predicador hoy.

La primera navidad

Predicación domingo

Fecha: 09 de diciembre.

Predicador: Carlos Mendivelso.

Pasaje: Lucas 1:5-25.

El ángel le dijo: —No tengas miedo, Zacarías, pues ha sido escuchada tu oración. Tu esposa Elisabet te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan.  Tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán por su nacimiento, porque él será un gran hombre delante del Señor.

Esta es parte de la historia de la primera navidad, ese hecho tan transcendental que partió la historia en dos. Esta historia nos habla de fe y de incredulidad, pero sobre todo de la soberanía de Dios que escucha nuestras oraciones y que responde, pero no conforme a nuestro simple deseo, sino conforme a un gran plan mayor, que sólo él conoce y del cuál él sólo tiene el control.

Ante la crisis

Predicación domingo

Fecha: 11 de noviembre.

Predicador: Janeth Guerrero.

Pasaje: Habacuc 3.17-19

…con todo yo me alegraré en el SEÑOR, me regocijaré en el Dios de mi salvación.

Vivimos en un mundo en crisis, un mundo en el que frecuentemente las fuentes de paz seguridad y estabilidad no son quitadas o por lo menos amenazadas, trayéndonos sufrimiento e interrogantes.

Ante la crisis podemos huir, volvernos incrédulos, refugiarnos en filosofías y materiales de autoayuda, o aprender a ver la crisis con paz.

Esta paz ante las crisis es cuestión de fe, y Habacuc nos muestra el contraste entre tenerla y no tenerla.