De camino a Emaus – ¿Acaso arde tu corazón?

Predicador: Carlos Mendivelso

25 —¡Qué torpes son ustedes —les dijo—, y qué tardos de corazón para creer todo lo que han dicho los profetas! 26 ¿Acaso no tenía que sufrir el *Cristo estas cosas antes de entrar en su gloria? …30 Luego, estando con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio. 31 Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él desapareció. 32 Se decían el uno al otro: —¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos explicaba las Escrituras? 33 Al instante se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron a los once y a los que estaban reunidos con ellos. 34 «¡Es cierto! —decían—. El Señor ha resucitado y se le ha aparecido a Simón.»

Tal vez andes cabizbajo igual que los dos hombres que iban de camino a Emaús; si bien eran discípulos parecía que aún no entendían el propósito de Dios con la muerte y resurrección de Cristo, tal vez a lo mejor ni entiendas el propósito de Dios al llamarte y sea  más evidente la presencia de un problema o dificultad  que la misma presencia viva de Cristo: así se veían estos dos hombres, desconocían completamente la resurrección de Cristo, lo daban por muerto; y Jesús mismo vino a restaurar sus vidas con la palabra, así  empezó a arder sus corazones la palabra  mientras Jesús les explicaba.

¿Arde tu corazón por la palabra de Dios?, o ¿estás cabizbajo como de camino a Emaús?. Que nuestro Dios todo poderoso haga arder tu corazón con su palabra, ahora tu parte es buscarla. Reflexiona sobre qué cosas deben resucitar también en ti.