Hasta en las mejores familias – La bendición más grande

Predicador: Janeth Guerrero

En el corazón de los colombianos hay un anhelo de familia, conformada por papá, mamá y hermanos.

Cerrando esta serie de hasta en las mejores familias, estudiaremos una familia pilar de la fe, esta familia conformada por Isaac, Rebeca, Jacob y Esaú.

 

 

Hasta en las mejores familas – En ti serán benditas las familias de la tierra

Predicador: Carlos Mendivelso

El matrimonio, la realidad  tan preciosa de las escrituras que se registra desde los orígenes, lo que significa la unión de un hombre y una mujer para recibir la bendición de Dios para su vida.

Determinadas situaciones pueden destruir un hogar, a tal punto que nos llevan a pensar ¿para que el matrimonio?.. Pero te invitamos a que mejor hagamos está pregunta ¿a quién escuchare en los tiempos de crisis matrimonial? A lo mejor tendrás muchos amigos que te dirán que lo dejes, al no comprender los misterios espirituales del reino, pero lo mejor es saber qué es lo que piensa Dios del matrimonio. Veamos a través de las escrituras que opina el Señor acerca de esto.

Emparentarnos con la Sabiduría

Predicador: Raúl Rodríguez.

 Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre. Adornarán tu cabeza como una diadema; adornarán tu cuello como un collar.

Proverbios 1:8-9

 En este episodio, el predicador inicia con la pregunta de ¿qué es sabiduría?, y responde de manera simple: “sabiduría es, saber vivir, actuar, hacer y hablar en cada plano de nuestra vida, bajo la premisa del temor a Dios” , luego ilustra mediante ejemplos cómo en nuestra generación, el acceso a la información y las comunicaciones abarrotan de manera exagerada las mentes de las personas, y a pesar de ello, no encontramos sabiduría, por el contrario pareciera que entre más amigos en las redes sociales, y más información tenemos, más “extraviados” estamos de alcanzar la sabiduría de Dios.

 De manera lenta y sigilosa, la distracción de este mundo pareciera que se está llevando nuestra identidad. ¡¿Qué nos ha pasado?!, ya no hay padres que enseñen a sus hijos cómo tratar a una dama, ni hijos que quieran ser como sus padres (porque la identidad la da el grupo de amigos y su aceptación), ya las jovencitas juegan a ser madres con niños de verdad (fuera de casa encontró la palabra de Amor que su padre nunca le dijo); es una época donde escasea la instrucción, vivimos como huérfanos de la dirección de un padre y su enseñanza.

 Es necesario traer la voz de Dios a casa, si los jóvenes de esta generación crecen en ambientes donde papá y mamá hablan, afirman y valoran, entonces tendrán identidad, y esto marca la diferencia cuando hay que tomar una decisión (Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará. Prov. 22:6), los amigos deberían ser como los que describía el salmista (Soy amigo de todos los que te honran, 
de todos los que observan tus preceptos. Salmo 119:6-3)

 No queremos que el nombre de nuestra ciudad sea descrito como en el libro de Oseas  (Galaad es una ciudad de malhechores;  sus pisadas dejan huellas de sangre. Oseas 6:8), y para ello es necesario “emparentarnos” en casa con la palabra de Dios; y así como hay regocijo en la visita de un pariente amado,  hay que celebrar y propiciar el encuentro familiar con la palabra de Dios, proclamar el temor de Dios, aborrecer el mal y ser testigos de lo que Dios quiere hacer para esta sociedad. Sólo con temor a Dios, sólo con cada vida entregada a Él, ésta ciudad tendrá un futuro mejor.

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