Serie: Para que tengas vida… Necesitas recibir el amor de Jesús

Predicador: Carlos Mendivelso

Juan 13

Serie: Para que tengas vida… Morir a nuestra vida para vivir la Suya

Predicador: Carlos Mendivelso

Juan 12

Serie: Para que tengas vida… Jesús la resurrección en la vida

Predicador:  Ronald Orozco

Juan 11

Serie: Para que tengas vida… Tienes vida sólo si tu ceguera espiritual es quitada

Predicador: Federico Galeano

Juan 9

Serie: Para que tengas vida… Necesitas creer en Él y venir a Él

Predicador: Carlos Mendivelso

Juan 7

Serie: Para que tengas vida…”Jesús el pan de vida”

Predicador: Carlos Mendivelso

Juan 6

Serie: Para que tengas vida… ven y descansa en Él

Predicador: Carlos Mendivelso

Juan 5

Serie: Para que tengas vida necesitas seguirlo sólo a Él.

Predicador: Carlos Mendivelso

Juan 1:29-51

El significado de la Resurrección para nuestras vidas

Predicador: Carlos Mendivelso
Fecha: 5 de Abril 2015

Juan 20:19-29Nueva Versión Internacional (NVI)

Jesús se aparece a sus discípulos

19 Al atardecer de aquel primer día de la semana, estando reunidos los discípulos a puerta cerrada por temor a los judíos, entró Jesús y, poniéndose en medio de ellos, los saludó.

—¡La paz sea con ustedes!

20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Al ver al Señor, los discípulos se alegraron.

21 —¡La paz sea con ustedes! —repitió Jesús—. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.

22 Acto seguido, sopló sobre ellos y les dijo:

—Reciban el Espíritu Santo. 23 A quienes les perdonen sus pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados.

Jesús se aparece a Tomás

24 Tomás, al que apodaban el Gemelo, y que era uno de los doce, no estaba con los discípulos cuando llegó Jesús. 25 Así que los otros discípulos le dijeron:

—¡Hemos visto al Señor!

—Mientras no vea yo la marca de los clavos en sus manos, y meta mi dedo en las marcas y mi mano en su costado, no lo creeré —repuso Tomás.

26 Una semana más tarde estaban los discípulos de nuevo en la casa, y Tomás estaba con ellos. Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró y, poniéndose en medio de ellos, los saludó.

—¡La paz sea con ustedes!

27 Luego le dijo a Tomás:

—Pon tu dedo aquí y mira mis manos. Acerca tu mano y métela en mi costado. Y no seas incrédulo, sino hombre de fe.

28 —¡Señor mío y Dios mío! —exclamó Tomás.

29 —Porque me has visto, has creído —le dijo Jesús—; dichosos los que no han visto y sin embargo creen.

 

Sólo una cosa te falta para heredar la vida eterna

Predicador: Carlos Mendivelso.

17 Cuando Jesús estaba ya para irse, un hombre llegó corriendo y se postró delante de él.—Maestro bueno —le preguntó—, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna? 18 —¿Por qué me llamas bueno? —respondió Jesús—. Nadie es bueno sino sólo Dios.19 Ya sabes los mandamientos: “No mates, no cometas adulterio, no robes, no presentes falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madre.” 20 —Maestro —dijo el hombre—, todo eso lo he cumplido desde que era joven.21 Jesús lo miró con amor y añadió:—Una sola cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.22 Al oír esto, el hombre se desanimó y se fue triste porque tenía muchas riquezas.23 Jesús miró alrededor y les comentó a sus discípulos:—¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios! 24 Los discípulos se asombraron de sus palabras. —Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! —repitió Jesús—. 25 Le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios. 26 Los discípulos se asombraron aún más, y decían entre sí: «Entonces, ¿quién podrá salvarse?» 27 —Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, pero no para Dios; de hecho, para Dios todo es posible.28 —¿Qué de nosotros, que lo hemos dejado todo y te hemos seguido? —comenzó a reclamarle Pedro.29 —Les aseguro —respondió Jesús— que todo el que por mi causa y la del evangelio haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o terrenos, 30 recibirá cien veces más ahora en este tiempo (casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y terrenos, aunque con persecuciones); y en la edad venidera, la vida eterna.

Marcos 10:17-30 (NVI)

¿Que te impide seguir a Jesús?. ¿Que te cuesta dejar?, ¿Cuál es tu riqueza?