Isaías 61

Predicador: Carlos Mendivelso

Fecha: 08 de junio

Vean al cordero

Predicación domingo

Fecha: 21 de octubre.

Predicador: Felipe Webb.

Pasaje: Éxodo 12.

Esa misma noche pasaré por todo Egipto y heriré de muerte a todos los primogénitos, tanto de personas como de animales, y ejecutaré mi sentencia contra todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. La sangre servirá para señalar las casas donde ustedes se encuentren, pues al verla pasaré de largo. Así, cuando hiera yo de muerte a los egipcios, no los tocará a ustedes ninguna plaga destructora.

En Éxodo 12 se relata la institución de la pascua, que simboliza lo más importante para la fe cristiana, que Dios nos perdonó a través del sacrificio de otro que satisfizo su ira y justicia.

En el mensaje de la pascua hay una clara tipología de lo que Cristo hizo por nosotros: el inocente por el culpable, el justo por el injusto, el perfecto por el imperfecto.

Este mensaje encierra un reto para los creyentes y los que no han creído aún, para los creyentes es el llamado a ser fieles, a sentirse orgullosos del sacrificio que les dio la vida. Para los no creyentes es el reto de aceptar ese sacrificio.

Nota: el video y música del final del mensaje puede verse en:

http://www.youtube.com/watch?v=1nC0hUcTBGc

 

La injusticia de la gracia

Predicador: Felipe Webb

Así mismo el reino de los cielos se parece a un propietario que salió de madrugada a contratar obreros para su viñedo. Acordó darles la paga de un día de trabajo y los envió a su viñedo.  Cerca de las nueve de la mañana, salió y vio a otros que estaban desocupados en la plaza.  Les dijo: “Vayan también ustedes a trabajar en mi viñedo, y les pagaré lo que sea justo.” Así que fueron. Salió de nuevo a eso del mediodía y a la media tarde, e hizo lo mismo.  Alrededor de las cinco de la tarde, salió y encontró a otros más que estaban sin trabajo. Les preguntó: “¿Por qué han estado aquí desocupados todo el día?”  “Porque nadie nos ha contratado” , contestaron. Él les dijo: “Vayan también ustedes a trabajar en mi viñedo.” Al atardecer, el dueño del viñedo le ordenó a su capataz: “Llama a los obreros y págales su jornal, comenzando por los últimos contratados hasta llegar a los primeros.” Se presentaron los obreros que habían sido contratados cerca de las cinco de la tarde, y cada uno recibió la paga de un día.  Por eso cuando llegaron los que fueron contratados primero, esperaban que recibirían más. Pero cada uno de ellos recibió también la paga de un día. Al recibirla, comenzaron a murmurar contra el propietario. “Estos que fueron los últimos en ser contratados trabajaron una sola hora —dijeron—, y usted los ha tratado como a nosotros que hemos soportado el peso del trabajo y el calor del día.” Pero él le contestó a uno de ellos: “Amigo, no estoy cometiendo ninguna injusticia contigo. ¿Acaso no aceptaste trabajar por esa paga? Tómala y vete. Quiero darle al último obrero contratado lo mismo que te di a ti. ¿Es que no tengo derecho a hacer lo que quiera con mi dinero? ¿O te da envidia de que yo sea generoso?” Así que los últimos serán primeros, y los primeros, últimos. Mateo 20.1-16 (NVI).

Este mensaje muestra muy bien el contraste entre la gracia de Dios y nuestra justicia. Cuando Jesús habla de la gracia de Dios en este pasaje nos confronta con nuestra envidia, nuestro sentido de justicia y de injusticia.

Este mensaje nos lleva a comprender la gracia divina a través de algunas preguntas en cuya respuestas vemos nuestra naturaleza humana y nuestra necesidad de un salvador:

  1. ¿Quienes fueron invitados a trabajar en la viña?
  2. ¿Cómo se pierde la perspectiva sobre nuestra pobreza?
  3. ¿Quienes realmente son los primeros y quienes los postreros?
  4. ¿Cómo y qué nos define?
  5. ¿Cuál es la bendición más grande que Dios nos ofrece?

En las respuestas de estas y otras preguntas Felipe Webb nos recuerda que no somos medidos por las obras que hacemos, sino por la gracia que recibimos.

La sabiduría y la Justicia

No niegues un favor a quien te lo pida, si en tu mano está el otorgarlo. Nunca digas a tu prójimo: «Vuelve más tarde; te ayudaré mañana», si hoy tienes con qué ayudarlo. No urdas el mal contra tu prójimo, contra el que ha puesto en ti su confianza. No entres en pleito con nadie que no te haya hecho ningún daño. No envidies a los violentos, ni optes por andar en sus caminos. Porque el Señor aborrece al perverso, pero al íntegro le brinda su amistad.  Proverbios 3:27-32 NVI

Para quienes hemos leído proverbios, entendemos que en este libro no sólo se habla de llevar una vida buena o de apartarse del mal, sino de tener un trato justo, especialmente con los más necesitados, sin embargo en otras culturas como Egipto y la antigua Mesopotamia, encontramos libros y manuales de sabiduría con mensajes muy similares a los de proverbios, con la  diferencia  que proverbios no centra su mensaje en un manual paso a paso sobre cómo alcanzar el éxito, por el contrario nos invita al temor del Señor a fin de alcanzar sabiduría que es el verdadero tesoro que está mas allá de cualquier cosa que se pudiera desear.

Finalmente el predicador en este podcast nos invita a reflexionar sobre las decisiones que tomamos cada día, nuestra manera de hablar, actuar y percibir este mundo, evaluemos si se hace bajo el mensaje de proverbios: con el temor de Dios y no como se nos ha enseñado en nuestra cultura (paisa) “donde el vivo vive del bobo” y el “pez gordo se come al pequeño”.