ADN de lo social

Predicador: Luis Sanin

Fecha: 14 de Diciembre

Mateo 5: 1-12

El ADN es la identidad de la iglesia en cada uno de los programas y actividades del discipulado del señor.

Que tipo de ADN tiene tù mirada?
Tiene la mirada de la misericordia de Jesús?

 

 

El Sermón del Monte PVIII – Ojo por Ojo…

Ustedes han oído que se dijo: “Ojo por ojo y diente por diente.” Pero yo les digo: No resistan al que les haga mal. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Si alguien te pone pleito para quitarte la capa, déjale también la *camisa.  Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le vuelvas la espalda. Mateo 5:38-42.

Predicador: Carlos Mendivelso

En este episodio aprendemos que Jesus hace un cambio de paradigma, muestra una manera diferente de hacer las cosas-No pelees ni te vengues, “cede” -; Jesus expone un nuevo reglamento en un nuevo reino: ¡Su reino!, Si bien la ley es perfecta, en  gran manera estaba desviada del propósito de Dios y pareciera que las prácticas del pueblo obedecían al amaño e interpretación que hacían los doctos de la ley en aquel entonces; por eso Jesus insistía en su discurso: “Oyeron que fue dicho… pero yo les digo”. Este episodio aprendemos sobre aquello de “ojo por ojo, diente por diente…”, y nos invita a ser perfectos, maduros, completos, aquellos capaces de amar al enemigo, tal como lo enseña Jesus: Cuando nosotros éramos enemigos de Dios  por nuestros pecados,  fuimos amados por quien cedió sus derechos a fin de justificarnos, precioso salvador que cede por amor a nosotros.  (Rom. 5:10-11).

El Sermón del Monte PVII – Los juramentos

También han oído que se dijo a sus antepasados: “No faltes a tu juramento, sino cumple con tus promesas al Señor.” Pero yo les digo: No juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer que ni uno solo de tus cabellos se vuelva blanco o negro. Cuando ustedes digan “sí”, que sea realmente sí; y cuando digan “no”, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno. (Mat 5:33-37).

Predicador: Carlos Mendivelso.

Decir la verdad puede meternos en problemas, pero decir mentiras es aún peor. Con esta frase comienza su exposición Carlos Mendivelso sobre este tema tan delicado y lleno de controversias. Este pasaje forma parte de esa serie de correcciones que Jesús hace a las tradiciones judías que los maestros de la ley habían puesto como pretextos para justificarse a si mimos.

Desde la antigüedad necesitamos hacer juramentos para confirmar nuestra palabra, necesitamos esta confirmación porque no somo fiables. Por naturaleza somos mentirosos, o en el mejor de los casos tenemos tendencia a distorsionar la verdad, tenemos un corazón engañoso, tal como lo atestiguan las Escrituras. Cuando Jesús dice estas palabras es para llevarnos a:

  1. Enfrentarnos con la realidad de la falta de integridad de los fariseos y de nosotros mismos, que llevan a crear tradiciones que tergiversan el mandamiento, y que justifican y excusan la falta de integridad.
  2. Confrontarnos con nuestra necesidad de ser íntegros, de decir la verdad y mantenernos en ella.
  3. Hacernos ver que la mentira destruye, corrompe y daña las relaciones.

Este mensaje de Jesús tiene por objetivo también:

  • Corregir la mentira de nuestra vida, hacernos ver que no necesitamos testigos o juramentos para confirmar nuestra palabra porque ya tenemos a Dios de testigo.
  • Recordarnos que debemos ser veraces, tener una palabra firme. Nuestra posición debería ser de si y de no, tal como nos lo recordó Jesús.

La reflexión final es un llamado a identificarnos con la verdad, con el único que nos puede hacer veraces, él único que nos puede guiar por el camino de la integridad: Jesucristo.

 

El Sermón del Monte PVI – Miradas que pueden matar

«Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio.” Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él vaya al infierno.» Se ha dicho: “El que repudia a su esposa debe darle un certificado de divorcio.” Pero yo les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, todo el que se divorcia de su esposa, la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la divorciada comete adulterio también. (Mat 5:27-32)

 Predicador: César Villanueva.

César Villanueva, desde su experiencia personal y profesional como terapeuta junto con dos ejemplos personales nos acerca a este tema tan destructivo para las familias y los individuos, especialmente en nuestra sociedad tan erotizada y llena de símbolos e ídolos sexuales que entran por la sola mirada.

En esta continuación de la serie del Sermón del Monte, el predicador nos lleva a ese momento en el que Jesús nos habla sobre el adulterio para mostrarnos tres grandes verdades:

  1. El adulterio es mucho más que sólo el acto físico. Los fariseos en su tiempo, y la sociedad actual son de la posición de que el pecado está en el hecho consumado. Sin embargo, el pecado es algo del corazón que nace mucho antes que el acto de pecar.
  2. El adulterio es profundo y tenaz. Podemos apartarnos de una acto de pecado y salvarnos de caer, pero quedan en el corazón pensamientos y motivaciones. No basta con decir solo un ¡Gracias a Dios que no caí!
  3. El adulterio tiene un efecto pervertidor en nuestro corazón. Corrompe el alma y la ciega ante el pecado. Por esto debemos odiar el pecado, buscar con todas nuestras fuerzas y medios destruirlo en nuestras vidas.

Todo este mensaje no lleva a pensar en lo valiosa que es nuestra pureza de corazón, tan valiosa que Jesús nos recomienda pagar un alto precio, “pagar hasta con un ojo de la cara” para mantenerla. Y para este fin se nos dan estas dos recomendaciones finales: 1) no proveer para la carne y 2) frenar la carne y sus apetitos.

 

El Sermón del Monte PV – ¡Me saca la piedra!

«Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados: “No mates, y todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal.” Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga quedará sujeto al juicio del infierno.» Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda. »Si tu adversario te va a denunciar, llega a un acuerdo con él lo más pronto posible. Hazlo mientras vayan de camino al juzgado, no sea que te entregue al juez, y el juez al guardia, y te echen en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que pagues el último centavo. (Mat 5:21-26)

 Predicador: Milton Acosta

Hay muchas cosas que nos enojan y molestan, nos indignan y nos causan ira. Podemos molestarnos por situaciones tan triviales como la desaparición de un destornillador su sitio cuando lo necesitamos; o por situaciones como la muerte de un niño por el hambre en una región del país con muchos recursos y riqueza.

¿Existen diferentes tipos de ira? Y en caso de que existan, ¿Todas tienen el mismo castigo?

Este mensaje nos lleva por esa parte del sermón del monte tan difícil, en la que Jesús nos habla de la ira y del homicidio. De una manera muy sencilla, Milton Acosta a través de los mismos ejemplos de Jesús en el pasaje nos muestra que:

  1. Cuando Jesús habla de asesinar al hermano, se está hablando de una estrategia escalonada de pecado a la que nos conduce la ira, más que una condenación por sólo decir “necio” o insultar al hermano.
  2. Cuando Jesús nos habla del insulto nos deja ver las características del mismo y del rol del que insulta y del insultado.
  3. Cuando Jesús nos habla del insulto, nos deja ver también la imperiosa necesidad de buscar la reconciliación.

En esta sección del sermón del monte la invitación no es sólo a cuidar nuestro trato con otros, sino a buscar siempre la reconciliación con la urgencia del que tiene la deuda que que obliga a buscar de forma desesperada un acuerdo con el acreedor antes de que se le castigue por el incumplimiento.

El Sermón del Monte PIV – Jesús y la ley

(17) Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido. (19) Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos. (20) Porque les digo a ustedes, que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere a la de los fariseos y de los maestros de la ley. Mat 5:18-20

 Predicador: Theo Donner.

Este es el pasaje clave del Sermón del Monte, de hecho, no sólo es un pasaje fundamental para entender el Sermón del Monte, sino para todo el tema de la relación entre antiguo y nuevo testamento, la relación entre la ley mosaica y el evangelio de Cristo.

Pero para entender estas claves, debemos entender la problemática de Israel con la ley. En primer lugar debemos comprender a profundidad la importancia de que el mismo Jesús diga en el pasaje que nos concierne, que Él mismo vino a cumplir la ley y los profetas. La transcendencia de esta afirmación radica en:

1. Todo el nuevo testamento demuestra la incapacidad de Israel de cumplir con los mandamientos de Dios.

2. Esa incapacidad de cumplir con el pacto representa para Israel la expectativa del castigo por el incumplimiento, en este caso: la muerte.

3. Por extensión, todos los hombres somo merecedores del castigo por el incumplimiento de la ley. Somos incapaces de autojustificarnos ante Dios.

Sólo existe una persona que cumple con la ley, una persona que no tenía motivos para pagar la condena por el incumplimiento de ley, pero que sin embargo, siendo sin pecado, murió como cumplimiento absoluto de la ley y para satisfacer la deuda del hombre con Dios. Esta persona es el mismo Jesucristo.

El Sermón del Monte PIII – ¡Ya eres sal y luz!

“Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee. Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.”
(Mat 5:13-16)

Predicador: Carlos Mendivelso

Continuamos con la serie del sermón del monte, y nuevamente se nos recuerda lo que ya somos en el Reino a través de dos ilustraciones: la sal y la luz.

A través de estas dos comparaciones, El Señor nos habla de dos de las características que deben definir a todo discípulo: nuestra identidad y nuestro propósito.

Identidad: Cuando se nos compara con la sal y la luz, no se nos dice lo que debemos ser, sino que se nos dice lo que ya somos: Ustedes son la sal… son la luz… No partimos en nuestra vida cristiana para ser algo, ¡Ya los somos! En el Reino tenemos una identidad.

Propósito: La sal tiene una función importante: evita la corrupción, preserva. Y de igual forma, la luz aleja la oscuridad, disipa las tinieblas. Ya sea como un agente preservativo, o como luz, estamos llamados a ser visibles, activos, no nos podemos esconder, ni individualmente ni como cuerpo.

Por último, tenemos que entender que para ser sal y luz tenemos que acercarnos a la fuente que nos da ese sabor, a la fuente que hace que reflejemos la luz: a Dios mismo.

El Sermón del Monte PII – Las “Dichosidades”

Predicador: Theo Donner.

Continuando con la serie de predicaciones sobre el sermón del monte, Theo Donner nos habla en este episodio sobre las bienaventuranzas y para ello tiene en cuenta el contexto social de la época y su significancia dentro del evangelio según San Mateo.

Es muy fácil mal interpretar un texto de la biblia o más aún “amañarlo” al beneficio personal, eso es algo que el predicador quiere evitar en las bienaventuranzas dejando claro su significado y para ello utiliza 4 tópicos:

  1. Es necesario entender que las bienaventuranzas hacen “resonancia” en el antiguo testamento, es decir tienen un fundamento allí, y para entenderlas hay que conocer ese contexto (Génesis 15:1, Salmo 37:1-11, Salmo 73, Isaías 40:1, 57:15,61).
  2. ¿Qué significa el sermón de Jesus en el marco social del primer siglo de palestina y Judea?
  3. ¿Cómo cabe este texto dentro del evangelio de mateo?, es decir ¿Cómo nos ayuda el resto del evangelio a entender lo que Jesús Dice?
  4. ¿A quién se dirige Jesús con estas palabras? Y ¿cómo nos pueden hablar a Nosotros?.

Finalmente concluye diciendo:

Así cómo el antiguo testamento habla de una esperanza en el futuro, el Nuevo también… y esto significa que nosotros hemos de leer las bienaventuranzas cómo palabra de aliento porque somos llamados a ser el remanente fiel, los humildes, los que sufren, los que tienen puesta su esperanza en Dios en medio de la realidad en que vivimos. Nosotros estamos llamados a guardar la fidelidad de Dios, a no irritarnos por los malvados, no envidiar a los que ‘tienen todo en esta vida’; a esperar la consolación que sólo Dios puede dar, y a la vez, procurar reflejar en nuestra vida la paz, la compasión, el amor de Dios. Ese es nuestro llamado y eso incluye el llamado a declararnos seguidores de Jesús, proclamar el evangelio del reino de Dios que se hace realidad en Cristo. ¡No importa lo que diga la gente!.”

El Sermón del Monte I – Serie de predicaciones

 1 Cuando vio a las multitudes, subió a la ladera de una montaña y se sentó. Sus discípulos se le acercaron,2 y tomando él la palabra, comenzó a enseñarles diciendo:
Mateo(5:1)

Carlos Mendivelso
Serie- El sermón del Monte

Tal vez vayas a necesitar un separa-libros para esta época, y tendrás que ubicarlo en los capítulos 5,6 y 7 del evangelio según San Mateo. Así introduce el predicador Carlos Mendivelso esta nueva serie de predicaciones sobre el sermón del monte. En el podcast de hoy, el predicador plantea 3 preguntas sobre el conocidísimo sermón del monte:

1. ¿Qué contiene el sermón del monte?
2. ¿Por qué estudiar el sermón del Monte?
3. ¿Para quién es el sermón del monte?

Piensa por un momento que puedes comprar un “paquete de turista” al reino de los cielos, con un completo tour incluido que te permita conocer de cerca tan maravillo reino; ¡pues aquí lo tienes!, es el sermón del monte donde nos encontramos con Cristo y tenemos una descripción de la vida en el reino de Dios. Te invito entonces a que no seas turista si no ciudadano de este reino, permite que Cristo reine en tu corazón y ponte en primera fila como los discípulos en el sermón del monte, quienes además de un sermón auscultaron el corazón del señor y disfrutaron de su compañía.