Serie: Para que tengas vida… Tienes vida sólo si tu ceguera espiritual es quitada

Predicador: Federico Galeano

Juan 9

Cuando Jesus viene a casa: Sanando paralíticos

Predicador: Carlos Mendivelso

“Unos días después, cuando Jesús entró de nuevo en Capernaúm, corrió la voz de que estaba en casa. Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera frente a la puerta mientras él les predicaba la palabra.”   NVI. Marcos 2:1-2

¿Que pasa cuando Jesús viene a tu casa? Esa es la pregunta con la que el predicador abre el sermón de este día.

Este episodio nos enseña sobre la llegada del reino de Dios. Ha llegado tan cerca que ahora está en la sala de una casa, ¡si! Jesús está predicando en una casa cuando de repente el techo se abre, y desciende un paralítico (al estilo misión imposible). Muchos esperaban que primero que Jesús sanara al paralítico, pero no fue así, primero Jesús le da un regalo mayor: perdona sus pecados.

Gloria a Dios si hoy sales, no sanado, sino perdonado. Lo más importante de esta historia no es precisamente el milagro de sanidad  con el  paralítico, sino  el milagro de perdón de pecados que ocurrió allí; más que sanidad ¡AHORA TIENE A JESÚS! Tener a Jesús es suficiente. No venimos por un milagro, venimos a encontrarle a él, el único capaz de perdonar nuestros pecados, de sanar nuestra “parálisis espiritual”.

El orgullo, una bestia insaciable

Predicador: Janeth Guerrero

“Aquella persona era como el gallo,  quien pensaba que el sol salía para oírla cantar”

(G. Elliot)

En el segundo libro de los reyes, en el capítulo cinco, encontramos una historia en la que nos reflejamos, una historia que nos habla del orgullo, el manejo del poder y los poderosos. Esta es la historia de Naamán, un hombre poderoso, que estaba en la cima del poder, la fama y la riqueza, pero que tenía un problema, era leproso.

La historia de Naamán que veremos hoy nos muestra tres cosas sobre el orgullo:

  1. La clase de persona que son los orgullosos. Sus valores, su forma de tratar y ver el mundo.
  2. El trato que Dios le da a los orgullosos. Dios no se vale de los medios y recursos de los orgullosos, él obra soberanamente.
  3. La clase de personas en las que Dios convierte a los orgullosos. Dios transforma corazones orgullosos en corazones de siervos.