Un mensaje precioso

Predicador: Mauricio Borrero

Y viniendo a Él como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Dios, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

El mundo que nos rodea siempre está intentando seducirnos, atraparnos en su maquinaria y hacer que vivamos según sus reglas. Para el creyente en Cristo, esta presión es más fuerte aún por cuanto los valores del mundo van por lo general en contra de la fe.

Ante este panorama un creyente puede hacer tres cosas: 1) Acercarse a Dios para buscar la comunión con Él, 2) alejarse de Dios para vivir en indiferencia hacia la fe, o lo que es peor, 3) querer vivir entre lo santo y lo profano.

Es debido a esta terrible lucha de fe, que el apóstol Pedro envía este mensaje a una iglesia afligida, a la que le recuerda tres verdades de la Palabra de Dios:

  1. Jesús es la piedra preciosa, desechada por muchos, pero escogida por Dios.
  2. Somos un pueblo precioso, escogido por Dios en Cristo.
  3. Tenemos un llamado precioso, ser portadores de palabras de esperanza.