Disciplinas Espirituales “La Oración”

Predicador: Ronald Orozco

Fecha: 10 de Agosto

Cuando nos acercamos a Dios, nos acercamos a un Dios que es Santo, justo y bueno

Marcos 14: 32-42

1. Recuerde al Padre “Abba”
2. Reconoce su poder “Todo es posible para tí”
3. Se rinde ante él “Hágase tu voluntad”

Gracias a Dios por las situaciones que nos demuestran que no somos Dios.
Debemos buscar soluciones a la situación que estamos experimentando pero poniendo todo en manos del Señor.

Esdras: ¿qué es lo más importante?

Predicador: Carlos Mendivelso

Fecha: 29 de junio

En Esdras capítulo tres encontramos al pueblo de Israel que intenta reconstruir su identidad después del exilio de setenta años, en medio de mucha oposición. El éxito de esta empresa solo fue posible estableciendo las prioridades correctas.

Una clave que nos puede ayudar a encontrar las prioridades correctas se muestra en tres elementos que nos revela el pasaje. Estos son:

  1. Obediencia a las Escrituras.
  2. Adoración.
  3. Ofrecer sacrificios.

El éxito verdadero

Predicador: Mauricio Borrero

¿Que es el éxito? ¿Cómo debemos medirlo en este tiempo? ¿Qué significa para la sociedad actual?Por lo general medimos el éxito por los logros alcanzados, por la riqueza acumulada o el prestigio logrado. Pero realmente la vida va más allá de lo material y económico. Por lo que el verdadero éxito no debe ser medido por cosas perecederas y muchas veces vanas. Así que debe haber una medida para éste que sea más trascendental. Y esta se encuentra en Dios mismo, en los parámetros que él fija y por lo que él quiere para nuestras vidas.

Por eso, para tener el éxito verdadero debemos crecer en:

1. Obediencia, no sólo a Dios, sino a nuestros jefes, sean buenos o malos.

2. Esfuerzo, hacer las cosas bien, con esfuerzo y perseverancia.

3. Esperanza, confiar en la recompensa de Dios.

La puerta a la vida

Fecha: 2 de septiembre.

Predicador: Carlos Mendivelso.

Pasaje: Juan 9.35–10:10.

Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos.

Continuando con la serie de mensajes sobre los yo soy de Jesús hoy se nos presenta a Jesús como esa puerta que conduce a la vida, al Padre.

A través de los pasajes relatados en Juan llegamos a conocer sobre más sobre ese buen pastor que cuida de las ovejas, que realmente se preocupa por darles vida y que con su testimonio marca la diferencia entra los anteriores pastores, “los bandidos” que antes de él sólo robaron y saquearon.

Comunión en la verdadera fe

Predicador: Mauricio Borrero

Éste es el mensaje que hemos oído de él y que les anunciamos: Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad. Si afirmamos que tenemos comunión con él, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad. Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado.  Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad. Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.  Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros. Mis queridos hijos, les escribo estas cosas para que no pequen. Pero si alguno peca, tenemos ante el Padre a un intercesor, a Jesucristo, el Justo. Él es el sacrificio por el perdón de nuestros pecados, y no sólo por los nuestros sino por los de todo el mundo. ¿Cómo sabemos si hemos llegado a conocer a Dios? Si obedecemos sus mandamientos. El que afirma: «Lo conozco», pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad. En cambio, el amor de Dios se manifiesta plenamente en la vida del que obedece su palabra. De este modo sabemos que estamos unidos a él: el que afirma que permanece en él, debe vivir como él vivió. (1 Juan 1:5–2:6 NVI).

¿La vida cristiana es una vida de gozo o una vida aburrida?, ¿estamos viviendo una vida de fe, o una simple religión? Hoy, Mauricio Borrero, por medio de las palabras del apóstol Juan, nos hace el llamado del evangelio a llevar vidas de santidad que no comulguen ni cedan ante el pecado y la inmoralidad, considerando tres aspectos que no podemos perder de vista:

  1. Lo que Dios es.
  2. Lo que nosotros somos.
  3. Lo que Jesús hizo.