Serie – En búsqueda de sentido: La vanidad de las palabras de confiar en la justicia humana y las riquezas

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Predicador: Carlos Mendivelso

Fecha: Octubre 2 de 2016

De las palabras y los dichos de la boca según Proverbios.

Predicador: Yaneth Guerrero

 Hay seis cosas que el Señor aborrece, y siete que le son detestables: 
 los ojos que se enaltecen, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, 
el corazón que hace planes perversos, 
los pies que corren a hacer lo malo, 
el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.

Proverbios 6:16-19

Proverbios nos enseña que es posible heredar sabiduría y conocimiento mediante el uso de refranes y dichos que “calen” de manera fácil en la mente de las personas y perduren en el tiempo. En este episodio, el predicador  ilustra de manera muy vívida cómo este hecho no ha sido ajeno a nuestra cultura; los dichos y refranes de los colonos y de nuestros abuelos han levantado esta generación, y tristemente no somos más sabios que nuestra generación anterior, ni tampoco son propiamente proverbios bíblicos los que escuchamos a diario de boca en boca en nuestra sociedad Colombiana. por ejemplo: “el vivo vive del bobo”; “hecha la ley, hecha la trampa”… mal-aprendimos a “justificar” con un refrán, un antivalor para beneficio propio, sin sopesar  el  daño colectivo.

Proverbios señala, diferencia  y relaciona de manera directa los dichos de la boca, lo que el oido escucha y lo que hay en el corazón . Encontramos palabras falsas, aquellas que destruyen la vida, el futuro y ofenden a Dios, es mejor evitarlas aunque es fácil caer en ellas:

  • Las mentiras (Prov. 19:22). ¡Cuidado!, en las mentiras se esconde el odio (Prov. 10:18), quien miente detesta a quien le escucha.
  • La rencilla (Prov. 18:6). Y esto tiene que ver con la forma en la que respondemos, en las palabras que usamos para armar pleito. Muy común en la boca de quien todo el tiempo busca ofender y vivir en riña, causa contienda, muestra desprecio por su prójimo, hiere con la lengua como con una espada y escupe necedades.
  • El chisme (Prov. 11:13). El problema con el chisme es que no es una mentira, por el contrario es una verdad (deliciosa al oído y a la lengua), pero dicha a la persona incorrecta, en el actitud incorrecta y en el escenario incorrecto. Cuídate de no disfrazar o que te disfracen un chisme por un asunto de oración con tu prójimo. ¡No se puede confiar en un chismoso!.
  •  la calumnia (Prov. 10:18), y esto tiene que ver con levantar una falsa acusación contra otra persona, y también con el burlarse del otro. Proverbios dice que calumniar o hablar mal de alguien es maldecirlo, menciona el predicador que ¡es como echarle cemento en la cara!,  ¿después como lo limpiarás?.
  • Lisonja (Prov. 26:23),Es la adulación con propósito engañoso y malo. Dentro de esta definición cabe la zalamería y de aquel que se jacta de sí mismo (Prov. 27:2) “alábate pollo que mañana te guisan”.

Dios nos llama a revisar los dichos de nuestra boca: ¿qué tanto has herido con tus palabras?, ¿A cuantos has marcado con ellas?, ¿que tanta maldición han proferido tus labios?, Santiago 3:5-6Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa!. También la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Siendo uno de nuestros órganos, contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno, prende a su vez fuego a todo el curso de la vida”.

Qué fácil hablar  y cuán difícil estar en silencio, ¡nos cuesta quedarnos callados! …  Proverbios rescata también las  palabras de vida: justas, claras, irreprochables, fuente de vida, instrumento principal de la sabiduría, orientan a muchos, brindan consuelo, se le comparan a plata refinada, árbol de vida, panal de miel que endulza la vida y la salud del cuerpo, es agua profunda y arroyo de aguas vivas. Muchas veces la palabra más bonita y más apreciada es el silencio, si no hay nada bueno que decir, ¡guarda silencio! (Prov. 17:28).

Pregúntate ¿de donde procede lo que haz hablado?,  “de la llenura del corazón habla la boca del hombre,” y esta es la relación recíproca entre lo que escuchas, lo que va a tu corazón y lo que hablas; ¿qué hay en tu corazón que se esta haciendo manifiesto con tus palabras?, ¿donde escuchaste lo que hay en tu corazón?, y ¿a quien lo enseñas cuando lo predicas?… ¡Cuidado con los tuyos!.

Dios ha enviado a su hijo unigénito, quien nos da su palabra limpiadora, y nos ha prometido desde antes: “Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo, y no vuelven allá sin regar antes la tierra y hacerla fecundar y germinar 
para que dé semilla al que siembra y pan al que come, así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, 
sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos.” Isaías 55:10-11. Él nos hizo a su imagen y semejanza, y espera que reflejemos ello cuando de nuestra boca salen palabras de vida, y no palabras Falsas. Mucho de lo que decimos viene de lo que escuchamos; antes de hablar, mejor escucha primero la voz de Dios y su sabiduría, después de eso, entonces HABLA  de lo que escuchaste !!!.