Enseñando el Temor de Dios a nuestros hijos (Continuación)

 Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará.

Proverbios 22:6

Predicador: Diego Cardona.

Este episodio es la segunda parte del mensaje del 02 de octubre sobre el temor de Dios, y continúa explicando cómo pasar a nuestros hijos “de un temor a otro”; el Pastor Diego Cardona inicia con la siguiente pregunta: ¿Con respecto a la disciplina que usted recibió, y la disciplina que usted da a sus hijos, qué diferencias observa?

… Somos testigos que la situación ha cambiado, acompañamos a nuestros hijos para que aprendan cómo cuidar su vida, cómo enfrentar la realidad, les ayudamos a entender su pecado y sobre todo cómo entender el temor de Dios cuando nos encontramos con Èl.

Nuestra misión para levantar a nuestros hijos en el temor de Dios, es ayudarles a entender a través de la disciplina, el evangelio de nuestros señor Jesucristo; y es allí donde comprenden la condición de pecado de la humanidad (de la cual no están exentos), se evidencia la necesidad de PERDON, que cada pecado trae consigo una consecuencia y que necesitamos la redención de Jesus para acercarnos a Dios… y este debe ser el legado para nuestro hijos, cómo lo dice el cantautor Santiago Benavides: “Lo mejor que le puedo dejar a mis hijos, es el temor a Dios”, y no cómo lo entendimos de nuestros padres:“mijo, lo mejor que te puedo dejar es una buena educación”… Antes de tener el mundo poblado de buenos “pensantes”, procuremos con diligencia, mediante el ejemplo y amor de cristo, afirmar a nuestros hijos en el temor del Señor.

Haz clic aquí para ver el video de Oración por mis hijos – Santiago Benavides

Estas fueron las notas del  predicador:

crianza Cristiana según ProverbiosDisciplina en la crianza bosquejo

El temor de Dios según proverbios

Predicador: Diego Cardona

Proverbios de Salomón hijo de David, rey de Israel: para adquirir sabiduría y disciplina; para discernir palabras de inteligencia; para recibir la corrección que dan la prudencia, la rectitud, la justicia y la equidad; 
para infundir sagacidad en los inexpertos, conocimiento y discreción en los jóvenes. Escuche esto el sabio, y aumente su saber; reciba dirección el entendido, para discernir el proverbio y la parábola, los dichos de los sabios y sus enigmas. El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina. Proverbios 1:1-7

Es común y  molesto escuchar el anuncio o la promoción de un producto como si este fuera la solución a infinidad de problemas cuando en realidad no es así; esto es lo que el predicador describe como una “panacea”, sin embargo se atreve a referirse a la sabiduría de Dios como una “panacea” conveniente para las finanzas, los negocios, la salud , las relaciones interpersonales e incluso para vernos nosotros mismos y ver a Dios, y que sin ser un producto propiamente, la sabiduría sí proporciona alivio y bienestar para enfrentar muchos (por no decir todos) los problemas y conflictos que nos acechan cada día.

 En este episodio el predicador ilustra el temor de Dios bajo tres argumentos que explica de manera detallada:

  1. ¿Porqué David y Salomón consideran importante el temor de Dios?

  2. ¿Cómo entender el “Temor” de Dios?.

  1. ¿Cómo vivir el temor de Dios hoy?. 

Una señal manifiesta del temor del señor es la manera en la que adoramos a Dios; si Dios se nos ha revelado en la creación, en las escrituras y en Jesús, ¿hemos de ser indiferentes ante ello? ¿hemos de cruzar los brazos y bostezar en tiempo de adoración? ¡NO!, es pues la adoración una manifestación viva del temor a Dios, que es un profundo amor que le reverencia y nos inunda de paz (el amor echa fuera el temor). Otro asunto manifiesto cuando tememos a Dios, es la manera en la que evangelizamos, no solo anunciando el amor de Dios y su perdón mediante cristo, sino el temor a Él. Muchas Personas insisten en predicar que Dios es amor y tienen razón en ello, sin embargo usted no entenderá el amor de Dios hasta que no entienda su ira santa; porque nadie toma medicina a menos que entienda cuan grave es su enfermedad. 

Emparentarnos con la Sabiduría

Predicador: Raúl Rodríguez.

 Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre. Adornarán tu cabeza como una diadema; adornarán tu cuello como un collar.

Proverbios 1:8-9

 En este episodio, el predicador inicia con la pregunta de ¿qué es sabiduría?, y responde de manera simple: “sabiduría es, saber vivir, actuar, hacer y hablar en cada plano de nuestra vida, bajo la premisa del temor a Dios” , luego ilustra mediante ejemplos cómo en nuestra generación, el acceso a la información y las comunicaciones abarrotan de manera exagerada las mentes de las personas, y a pesar de ello, no encontramos sabiduría, por el contrario pareciera que entre más amigos en las redes sociales, y más información tenemos, más “extraviados” estamos de alcanzar la sabiduría de Dios.

 De manera lenta y sigilosa, la distracción de este mundo pareciera que se está llevando nuestra identidad. ¡¿Qué nos ha pasado?!, ya no hay padres que enseñen a sus hijos cómo tratar a una dama, ni hijos que quieran ser como sus padres (porque la identidad la da el grupo de amigos y su aceptación), ya las jovencitas juegan a ser madres con niños de verdad (fuera de casa encontró la palabra de Amor que su padre nunca le dijo); es una época donde escasea la instrucción, vivimos como huérfanos de la dirección de un padre y su enseñanza.

 Es necesario traer la voz de Dios a casa, si los jóvenes de esta generación crecen en ambientes donde papá y mamá hablan, afirman y valoran, entonces tendrán identidad, y esto marca la diferencia cuando hay que tomar una decisión (Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará. Prov. 22:6), los amigos deberían ser como los que describía el salmista (Soy amigo de todos los que te honran, 
de todos los que observan tus preceptos. Salmo 119:6-3)

 No queremos que el nombre de nuestra ciudad sea descrito como en el libro de Oseas  (Galaad es una ciudad de malhechores;  sus pisadas dejan huellas de sangre. Oseas 6:8), y para ello es necesario “emparentarnos” en casa con la palabra de Dios; y así como hay regocijo en la visita de un pariente amado,  hay que celebrar y propiciar el encuentro familiar con la palabra de Dios, proclamar el temor de Dios, aborrecer el mal y ser testigos de lo que Dios quiere hacer para esta sociedad. Sólo con temor a Dios, sólo con cada vida entregada a Él, ésta ciudad tendrá un futuro mejor.

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