Desafíos de liderazgo

Predicador: Dave Marttunen
Fecha: Octubre 11 del  2015

Nehemías 2:11-20 Nueva Versión Internacional (NVI)

Nehemías inspecciona la muralla

11 Tres días después de haber llegado a Jerusalén, 12 salí de noche acompañado de algunos hombres, pero a ninguno de ellos le conté lo que mi Dios me había motivado hacer por Jerusalén. La única bestia que llevábamos era la que yo montaba. 13 Esa noche salí por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y la puerta del Basurero. Inspeccioné las ruinas de la muralla de Jerusalén, y sus puertas consumidas por el fuego. 14 Después me dirigí hacia la puerta de la Fuente y el estanque del Rey, pero no hallé por dónde pasar con mi cabalgadura. 15 Así que, siendo aún de noche, subí por el arroyo mientras inspeccionaba la muralla. Finalmente regresé y entré por la puerta del Valle.

16 Los gobernadores no supieron a dónde fui ni qué hice, porque hasta entonces no había dicho nada a ningún judío: ni a los sacerdotes, ni a los nobles, ni a los gobernadores ni a los que estaban trabajando en la obra. 17 Por eso les dije:

—Ustedes son testigos de nuestra desgracia. Jerusalén está en ruinas, y sus puertas han sido consumidas por el fuego. ¡Vamos, anímense! ¡Reconstruyamos la muralla de Jerusalén para que ya nadie se burle de nosotros!

18 Entonces les conté cómo la bondadosa mano de Dios había estado conmigo y les relaté lo que el rey me había dicho. Al oír esto, exclamaron:

—¡Manos a la obra!

Y unieron la acción a la palabra.

19 Cuando lo supieron, Sambalat el horonita, Tobías el oficial amonita y Guesén el árabe se burlaron de nosotros y nos preguntaron de manera despectiva:

—Pero, ¿qué están haciendo? ¿Acaso pretenden rebelarse contra el rey?

20 Yo les contesté:

—El Dios del cielo nos concederá salir adelante. Nosotros, sus siervos, vamos a comenzar la reconstrucción. Ustedes no tienen arte ni parte en este asunto, ni raigambre en Jerusalén.

 

 

Para iniciar el año

Predicador: Luis Eduardo Ramírez
Empezamos siempre un nuevo año hablando de propósitos, de esas cosas que queremos hacer y que muchas veces causan tensión y desaliento ante la imposibilidad o dificultad que nos presentan, porque la mayoría de las veces estos propósitos descansan en nuestras fuerzas y capacidades.

La invitación en este mensaje es a ver lo que Dios quiere darnos en el inicio del año. Y para esto, Luis Eduardo Ramírez nos lleva a los propósitos que presenta el rey David, cuando le presenta el plan de construcción del templo a su hijo Salomón en 1 de Crónicas 28, que en cierto modo es una situación de reto e incertidumbre similar a la que vivimos al inicio de cada año.

Al leer este capítulo completo no es difícil imaginarse a Salomón con miedo ante el reto e incertidumbre que se le presenta. De sus padres ha recibido una gran responsabilidad, la construcción del templo del Dios todopoderoso. Por eso su padre lo afirma en cuatro cosas que le ayudarán a enfrentar ese temor:

  1. David le da una nueva perspectiva de la realidad, una perspectiva que revoluciona la forma como Salomón enfrenta y ve la vida. Le muestra que aunque él vea corto, Dios lo hace al infinito. Le pide a su hijo que mire el nuevo reto desde la perspectiva de Dios.
  2. David le da provisión a Salomón. Le da en abundancia, en detalle y con un alto precio.
  3. David le da buenos consejos a su hijo, basados en su relación y conocimiento de Dios. Estos consejos son valiosos por estar cimentados en dos grandes bases, primero, un profundo conocimiento y relación con Dios; y segundo, en el testimonio personal de vivir en ese conocimiento y relación con Dios.
  4. Por último, David pide bendición para su hijo Salomón. David motiva a su hijo a buscar los propósitos de Dios antes que los suyos propios y a depender de Él.