La parabola del sembrador – Buenas nuevas

Predicador: Santiago Benavides

Habiéndose congregado una gran multitud, y los que de varias ciudades acudían a El, les habló por parábola: El sembrador salió a sembrar su semilla; y al sembrarla, una parte cayó junto al camino, y fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron. Otra parte cayó sobre la roca, y tan pronto como creció, se secó, porque no tenía humedad. Otra parte cayó en medio de los espinos; y los espinos, al crecer con ella, la ahogaron. Y otra parte cayó en tierra buena, y creció y produjo una cosecha a ciento por uno. Y al hablar estas cosas, Jesús exclamaba: El que tiene oídos para oír, que oiga.

Este texto nos habla de un mensaje, un sembrador, un oyente y un enemigo. De estos cuatro aspectos, hoy el énfasis será en el mensaje.

El sembrador tiene en esta historia una misión, salir a esparcir la semilla, él no se preocupa en dónde cae, cuál es la técnica más efectiva o si tiene las credenciales adecuadas para ser sembrador. Solamente con sencillez va y esparce la semilla.

Esta parábola nos recuerda la sencillez del mensaje del evangelio. La sencillez del mensaje que tenemos que llevar a otros: el reino de Dios se ha acercado, por tanto es necesario arrepentirse y creer.